Opiniones

Virgilio Aljama

En primer lugar hacerme eco y dar el pésame a la familia del compañero en esta sección de artículos; Vicente Pueyo del cual he publicado alguno de sus artículos en mi Facebook, y es que me impresionaba su clarividencia y su trazo en los temas que trataba.

    Pero la vida sigue y el pasado sábado día 4 de junio, estuve en el V ENCUENTRO DE RONDAS EN MORA DE RUBIELOS/VALBONA de Teruel, es un invento que es alucinante. Gentes de rondas de toda España tocando, bailando y cantando por las calles al vermut y luego actuación hasta la hora de la cena tras la cual, los chicos de la ronda turolense de Astí Queda Ixo, nos tenían preparada una gran sorpresa con la reposición de la Orquesta Palancia.

   Para quienes, por juventud o por desconocimiento no saben de que hablo, diré que la Orquesta Palancia, era una orquesta que con los temas más movidos de su época, venidos del Swing o del Charlestón, o de Polcas, Valses o Rock and Roll primigenio con el ritmo bailable por nexo de unión, animaban todos los pueblecitos y las fiestas menores por el sur de Teruel y la provincia de Castellón durante decenas de años, y hoy ven recogido su relevo por esta gente de Teruel, que de verdad darán que hablar.
   Muchas veces hemos perdido el norte en las fiestas, tiramos los dineros en contrataciones donde nos la jugamos porque agradan a unos y disgustan a otros, lo que más gusta, sale por la T.V., y se sale del presupuesto, pues bien, la fórmula de la felicidad ya estaba inventada, y aunque se nos había olvidado, aquí están  estos para devolvernos ciento por uno. Yo casi nunca hablo de música, porque es a lo que me dedico y dejo la crítica a otros, pero después de tener el privilegio de ver a la Orquesta Palancia, me permito recomendarla a los ayuntamientos que no tengan hipotecados sus favores o que todavía no hayan contratado las fiestas. Buena música de siempre, precios populares y todo el mundo bailando, desde el abuelo hasta el nieto, las parejas con sus hijos y los novios dándose piquitos y conociéndose mejor, e incluso hubo un momento al final del baile que uno de los cantantes, sin poderlo remediar, bajó del escenario para bailar con su mujer y estrecharla entre sus brazos mientras sus compañeros le servían en bandeja de plata su mejor melodía, sus ultimas canciones. Formato tradicional que ya sirvió de éxito a la Orquesta Topolino y nos hizo bailar a todo el país, que de eso se tratan las fiestas populares, que no todo tiene que ser política, rebeldía y malos rollos.

P.D.- Me gustaría ir a verlos a las fiestas de Alcañiz.

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