
Mañana puede ser hoy
''Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón''
Encontré estas palabras hace muchísimo tiempo. Y hoy han vuelto a mi cabeza. Son las letras más frías que haya podido leer, pero nunca otras me llegaron tan adentro. Tanto, tanto, que lograron hacer 'clic' a todo lo que soy.
Estoy pensando en todas las veces que me he dicho ''Imagina tu vida dentro de treinta o cuarenta años ¿cómo la ves?''.
Y hoy por fin lo sé.
Sé que quizá dentro de cuatro o cinco décadas yo ya no estaré aquí, y que cabe la posibilidad de que no haya un futuro, un ''de mayor quiero ser'', ni tampoco un ''cada mañana al despertarme imaginaba esto'', tal vez no pueda experimentar qué es el amor por un hijo, el orgullo de verlo crecer o las lágrimas de una madre que ve que su pequeño ya es un hombre.
También pueden evaporarse los grandes sueños de mi vida: quizá las últimas letras que vuelen desde mis dedos sean estas, quizá el momento oportuno nunca llegue, quizá la última ocasión de decir ''te quiero'' sea ahora.
La vida dentro de treinta o cuarenta años es hoy. Y sabiéndolo, imagina entonces tu vida dentro de treinta o cuarenta años ¿cómo la ves? ¿Es esto lo que habías imaginado para ti?
Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón...
Grábatelo en el corazón.
No te conformes, no actúes pensando en lo que vendrá mañana: tal vez no exista mañana. Trabaja en que tu sueño se haga realidad hoy, aprovecha cada oportunidad, fabrica te quieros cada vez que los sientas. No dejes marchar a alguien que no quieres perder, quizá no tengas tiempo de recuperarlo.
No hagas algo de lo que te arrepientas toda tu vida, porque mañana puede ser hoy.
