Opiniones

Alba Pardo

Cartas desde Irlanda (13)

Otra vez lunes, vuelta a la rutina. Mis vacaciones terminaron hace una semana, pero al estar mi madre por aquí fue todo bastante diferente y el trabajo mucho más ameno. Después de diez días en su genial compañía, cabe destacar que aunque no terminara de adaptarse puesto que es otro idioma, otras costumbres y por supuesto, otro país, ha disfrutado de su estancia.

El día que llegó, su vuelo aterrizaba a las 14:40, pues eran las tres y salía todo el mundo menos ella. Yo nerviosa perdida, y donde estará esta mujer, que habrá pasado y un sinfín de pensamientos negativos, porque a ver, era muy raro que no saliera. Total que a las tres y media me aparece y me dice que me estaba esperando donde recogen las maletas la gente. Pobrecica mía, pues claro, la primera vez que vuela y encima todo en inglés pues la mujer no se aclaraba. Lo que me parece fatal es que la señora que le estaba echando de esa zona solo le hablara en inglés y claro mi madre no entendía nada. Vamos que para trabajar en cualquier hotel hay que saber casi hasta chino, pero en un aeropuerto ni gotita de español. En fin, llegamos a Newbridge, le presenté a la familia, le enseñé la casa y todo muy bien la verdad. Tuvimos cena rica, cordero con patatas asadas y buen vino, español, por supuesto. Salimos a caminar un rato para bajar la cena, y fuimos a buscar a Laura, la de Jijona, total que salió la madre de los niños que cuida y claro, aquí cuando conoces a alguien te dan la mano, pues mi madre toda “pincha”, se lanzó a darle un par de besos. Menudas risas, la madre diciendo “oh typical spanish”, pues sí, en efecto.

Ha habido muchas anécdotas, claro y solo falta que mi madre está acostumbrada a hablar con terminaciones en -ico. Y la madre de mis críos sí, habla un poco español, pero si nos ponemos a hablar ya con dejes de nuestra tierra, es muy complicado. En general le ha gustado mucho todo, los niños se lo han pasado pipa con ella. El peque anda algo cabreado porque no pudo despedirse de ella al irse de madrugada, pero todo genial.

El pasado sábado celebramos el cumpleaños de Raquel y Laura (Jijona), ya tocaba salir de fiesta, la verdad que fue muy divertido, sobretodo la cena y la tortilla de patata con velas. Ahora solo toca esperar una semana más y tocará celebrar mi cuarto de siglo, que ganas tengo. Va a ser mi primer cumpleaños fuera de casa y sin mis amigos de siempre, pero estoy segura de que va a ser también muy especial.

Y párrafo especial dedicado a las au pairs, claro que sí. Pues ahora si que podemos decir que España está colonizando Walshestown Park, han llegado dos au pairs más, de Barcelona y de Mataró. Solo conocemos a la segunda, que ha resultado ser muy maja, es la que ha venido en lugar de nuestra querida gallega. Poco a poco somos más, aunque unas lleguen y otras se vayan, vamos haciendo más grande este círculo.

Aprovecho para decir que aunque no venga mucho a cuento y todavía falten dos meses largos, este año volveremos a repetir el acto del encendido de velas recordando a todas aquellas personas que se han suicidado por no soportar la presión homófoba de la sociedad. Esta vez, la asociación ya estará activa e intentaremos hacer más actos. Es complicado llevar un orden de actos de seguido puesto que yo estoy aquí y que pretendemos ir creciendo poquito a poquito.

Y ya sin nada más que añadir me despido mientras veo llover, para variar. No sabéis las ganas de sol español que tengo. Dos meses más y por allí me tenéis de vuelta dando guerra por la avenida como siempre. Un abrazo muy grande familia.

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