
¿Y tú qué elegirías? ¿Fuera o dentro?
Hace 25 años que tengo el placer de disfrutar esta vida que me regalaron mis padres. Recibí una educación… bueno, la que se le impartía a todo el mundo, pero yo tuve la suerte de decidir cual era el camino que quería seguir y que creer o no sobre la educación impartida. Obviamente con el tiempo me di cuenta de que me costaba mucho creer en algo que no entendía, así que con el paso de los años pude medir mis pasos, rectificarlos si fue necesario y elegir el camino que quise, no el que ellos me dijeran. Lástima que no todo el mundo tuviera o tenga esa suerte. Según la educación de antaño y en muchos sitios en la actualidad, lo “correcto” era que un hombre tenía que estar con una mujer y gracias a este tipo de educación a día de hoy la mayoría de la sociedad continua con una mente retrógrada de siglos anteriores.
Y lo peor es que la felicidad de millones de personas sigue atrapada dentro de un armario por no poder mostrarse tal y como es, por miedo al que dirán, al rechazo por su familia y amistades. Es muy triste todo esto, de hecho mientras lo escribo casi se me humedecen los ojos, porque no todo el mundo lo hemos tenido tan fácil y con este tema nos ha tocado y nos tocará sufrir mucho más.
Yo no pretendo cambiar el mundo, es imposible ni tampoco me lo he planteado, pero si que se puede cambiar poco a poco la mentalidad de todas esas personas que nos hacen daño con su desprecio, dándonos la espalda, dejándonos de lado y solos ante un mundo que se nos cae encima. Tampoco pretendo hacer de esto colectivo uno más visible, cada uno es libre de decidir lo que desea. Por eso, si todos ponemos nuestro granito de arena podemos conseguir una sociedad que tolere y respete las relaciones entre personas del mismo sexo incluido el matrimonio igualitario.
Tengo que decir que desde mis 12 años la sociedad ha avanzado muchísimo, cada vez hay un poquito mas de tolerancia. Yo ya no tengo miedo al que dirán ni a lo que se piense de mi. Con el tiempo aprendí que a mi no me pasa nada, que no estoy enferma.. Soy como todos, una persona en busca de su felicidad y la de su alrededor, una persona con metas en la vida, con sueños e ilusiones, con una orientación sexual diferente ¿y que? es una virtud más de las que pueda tener.
También me he dado cuenta de que con el paso de los años se puede ir acabando con esa especie de gripe llamada homofobia, eso si es una enfermedad y creo que todo el mundo se merece un respeto, sea blanco, negro, alto, bajo, ciego, sordo, gay, lesbiana, bisexual o transexual.
Cada vez hay más personas fuera del armario (gran tópico), no es necesario gritarlo a los cuatro vientos, pero tú si pudieras elegir, ¿qué elegirías? ¿fuera o dentro?
