Opiniones

Ana Mª Andreu

De mujer a mujer

Las mujeres “normales” lo tenemos muy mal para sobrevivir al mundo de la publicidad, de la televisión o de la política. Por un lado nos venden mujeres rozando la anorexia, con medidas de niñas que se convierten en muñecas y nos enseñan un gran muestrario de prendas y complementos a los que sólo podemos soñar e intentar imitar con alguna marca barata. Así como vamos creciendo, nos tenemos que inyectar botox para parecer unas peponas y en lugar de quitarnos años, nos  sumamos unos cuantos, quitando la expresión a nuestro rostro y pareciendo "miembras" (hay que ser moderno, por lo visto, aunque inculta) de alguna secta satánica. Las políticas, da igual el bando al que pertenezcan, compiten por ver quien parece más hombre y cuando son madres en lugar de unirse a las que reivindicamos una baja por maternidad más larga, se empeñan en demostrar que ellas son como los hombress y vuelven a trabajar a la semana (dícese "la Chacón" o "la Santamaría"). Flaco favor nos hacen a las mujeres, más bien ninguno, ¿qué demuestran con ello?, que tienen unas tatas, chachas (es más progres "la chica") maravillosas que les cuidan la casa, el niño-a... Y ,mientras, las mujeres "normales" batallan con trabajo fuera y dentro de casa, noches sin dormir y soñando con cinco minutos de soledad.

No quiero ser una barbie, quiero comerme mi croissant tranquila sin que ojos escrutadores me acusen de loca gorda. Me gusta comer, sonrío y difruto con cada bocado y si es pecado ¡qué se le va a hacer!

Es triste como esta sociedad nos califica y nos juzga constantemente. Soy mujer y eso no es una enfermedad ni un calificativo, es una realidad. No soy partidaria del cupo de mujeres, es como si nos regalasen a las pobrecitas unos puestos para que nos callemos. Desearía que todas las mujeres tuviesen los mismos derechos y las mismas oportunidades que los hombres y los mismos sueldos, decidiesen ser madres o no. La conciliación de la vida laboral y familiar es todavía un sueño para muchas mujeres.

Pero lo mas horrible es que todo parece un guión para bajar nuestra autoestima, siempre somos malas en algo y si una falla se generaliza a todas las mujeres. Tenemos que tener el peso perfecto, el físico perfecto, la casa perfecta, el trabajo perfecto, la familia perfecta,... Somos mujeres, no robots y lo mejor que podemos hacer es amarnos, amarnos mucho y no sentirnos culpables porque no cumplimos con el último canon de belleza o porque nuestras hormonas andan revolucionadas y la lágrima se nos escapa a cada palabra.

Somos mujeres y brindo por ellas, por las mujeres!!!!

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image