
El fin no justifica los medios
Entiendo y comparto el cabreo general por los deshaucios; por las preferentes; por los ERES; por los recortes; por la corrupción... Pero no estoy a favor de los escraches (acosar en español) a los políticos en su domicilio particular. No creo que los que manejan estos hilos sean unos ignorantes y por ello, veo un peligro inminente en la práctica de los escraches. Durante mucho tiempo la frase “el fin justifica los medios” ha sido utilizada por todos los signos políticos. No, el fin no justifica los medios y canalizar la ira de muchos españoles dándoles alas para la expresión en el domicilio de los políticos es una temeridad. O bien, alguno se saldrá de madre e irá más allá de lo que supone unos insultos o bien, las fuerzas del orden se pasarán en su cometido y tendremos el lío montado. Eso lo saben perfectamente los que mueven los hilos, los que dirigen estos movimientos y no les importa. A mi sí me importan, me importan los ciudadanos que van a esas manifestaciones porque están hartos, me importa su integridad y que no se les utilice en nombre de ninguna ideología, porque ellos pertenecen a la ideología de los desesperados. Es muy fácil ponerse del lado del débil e ir en contra del poder, pero yo quiero soluciones, quiero programas cumplidos. Podemos salir a la calle y gritar e insultar todo lo que queramos, pero a mi me gustaría salir a defender propuestas viables. Y lo que es el colmo, es que políticos participen en los escraches, “pío pió que yo no he sido” o es que sólo se ha desahuciado este último año en que gobierna el PP. También, es lamentable la actitud del PP, que no ayuda nada a aplacar los ánimos, diciendo chorradas al comparar los escraches con el nacismo.
Todavía creo en la democracia, no en esta cosa que han implantado en este país y en otros, en los que los políticos se han creado un sistema a su mayor gloria, la de sus amigos y familiares. Han privatizado empresas que sigue manteniendo económicamente el Estado, beneficios para ellos, gasto para el ciudadano. Nos han hecho ser adictos y adeptos a un montón de cachivaches innecesarios cuyo principal cometido es mantenernos entretenidos y que no utilicemos el cerebro para nada. “Nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres” frase de José Luis Sampedro. A ningún gobierno les interesa unos ciudadanos libres de mente y que piensen, los pensadores son los mayores enemigos de los políticos, por eso durante la democracia hemos ido de un sistema educativo malo a otro peor. Nos manipulan en las dictaduras y nos manipulan en la democracia haciéndonos creer que somos libres de elegir, libres de elegir entre lo que ellos quieran. Por eso, mi paso por la política fue como un relámpago, visto y no visto. Ningún partido político quiere a gente que piense, sólo quieren gente que asienta todas sus consignas y que les adule. La libertad no es gratuita, hay que trabajar mucho, hay que estudiar mucho y aún así uno no deja atrás la sensación de que lo manipulan.
