
Vamos de mal a peor
Vergüenza me dan los políticos de este país. Nos quejábamos de que Zapatero había contribuido a la ruina de este país al no querer ver la realidad y vivir en un mundo imaginario . Tenía como única meta el Nobel de la Paz con su Alianza de Civilizaciones y el fin de ETA, sin darle importancia al resto de los problemas que vivía España. Ahora ha llegado Rajoy que con aire chulesco pasa de los problemas de los españoles haciendo guiños a Europa y sin importarle que el precio que tenemos que pagar es miles de ciudadanos al paro.
¿Estos son los políticos que queremos en nuestro país? Personas con el corazón de hierro, a los que les importa más el poder; las agencias de calificación; los bancos; las empresas de amigos que
los ciudadanos que con su voto de confianza les han elegido para dirigir este país.
Nos dicen que hemos vivido por encima de nuestro nivel y hemos despilfarrado. Los bancos, promotores, políticos... crearon la burbuja inmobiliaria en la que los únicos beneficiarios fueron ellos y el pobre currante tuvo que pagar por su vivienda el doble o el triple de su valor.
Y hoy a quién se echa la culpa, claro, al pobre currante. Ese al que engañaron con tramas para que comprase, mientras los especuladores se enriquecían. La victima ha pasado a ser el culpable y mientras ellos se van con indemnizaciones y sueldo millonarios.
No nos engañemos este sistema basado en el consumo, no funciona. Pero no les interesa que acabe y no harán nada por modificarlo. No nos darán voz. Y mientras, cada gremio va por su lado, educadores, sanitarios, mineros... todos han formado sus plataformas y hacen sus manifestaciones cuando el problema sólo es uno y es de todos.
Hay un pueblo en el que han olvidado ideologías y van todos a una. Belmonte de San José es un ejemplo de lo que hay que hacer. Todos trabajan, no importa la edad, sexo o partido. El único fin es sacar al pueblo adelante y todos los vecinos participan.
Ojalá cunda el ejemplo y se olviden los políticos de tanta disertación absurda y se unan para trabajar.
