Opiniones

Ana Mª Andreu

De mujer a mujer

Hace unos días nos despertaron con la noticia de que España era uno de los países en que había menos violencia de género y teníamos las mejores leyes para luchar contra el maltrato. Durante todo el día los comentarios fueron de orgullo patrio, pero no duró mucho, por la noche ya apostillaron al comentario que no es que hubiese menos violencia sino que en los países igualitarios del norte se denunciaba más.

Mal luchamos contra la violencia de género si creen que tiene que ver algo la igualdad, la inteligencia, la educación o la clase social. Nadie se tomaría un vaso de veneno, pero si te envenenan poco a poco todos los días no te das cuentas y te bebes el vaso, aún a veces sabiendo que no sabe bien, pero el que te lo ha preparado te quiere y es más, te necesita.

Antes de la bofetada hay un trabajo maquiavélico de anulación de la personalidad. Eres una mierda, no sabes hacer nada,... Todos denunciaríamos o nos alejaríamos de alguien que llega un buen día y te da de tortas, pero ellos saben que cuando pegan la mujer no va a huir. Pegan no porque sean ellos malos sino porque ella se lo merece y quieren ayudarla.

Saben llorar, piden perdón, le hacen creer que sólo ella les puede sacar de ahí, que ellos no quieren, que no saben lo que les pasa. Tejen una telaraña a su alrededor y la mujer atrapada no puede escapar. Y no es que no sean inteligentes o no trabajen, todo eso no tiene que ver, lo único que tienen en común todas ellas es que son buenas personas. Buenas personas que aman y ellos utilizan ese amor para destruirlas, para anularlas como personas, convertidas en esclavas de un desamor que las mantiene sumisas y silenciosas. Callan porque son culpables y se lo merecen, ha caído una gota de vino en el mantel, el niño ha llorado, la casa esta sucia, no importa lo que haga, siempre han hecho algo mal que él debe corregir. Fuera puede ser una buena ingeniera, limpiadora, funcionaria, hasta abogada, pero dentro de su hogar no es nadie. Viven con miedo a hacer algo mal, tiemblan cuando le oyen llegar a casa, pero siguen creyendo que todo forma parte del amor, ese amor que él le profesaba al principio, ese amor romántico y maravilloso que la enamoró como una loca y ahora debe estar nervioso o mal en el trabajo y se le pasará. Mientras ella permanece a su lado porque sin ella él no podría vivir.

No es tan fácil como decirle a la mujer que se aleje del hombre que le moleste que lleve minifalda o que no le guste que enseñe el escote. Algunos son serpientes encantadoras que  hipnotizan y las tratan como una reina mientras en un juego sutil y medido van dejando pequeñas notas negativas, apenas perceptibles que van anidando en la mente de la mujer hasta que ésta ya no tiene voluntad.

Encontré lógico que se diesen menos casos en España, un país  que vivimos mucho en la calle, que somos campechanos y muy solidarios. Somos el país con más donaciones de órganos y donde más adopciones se realizan.

Pero no, resulta que es que no somos igualitarios y no denunciamos. No denuncian porque tienen vergüenza y se sienten culpables, culpables unas veces porque se lo merecen y otras porque se han dejado pegar y todavía no entienden ni cómo ni cuándo empezó todo.

Salir del infierno es complicado y necesitan nuestra ayuda y que no miremos hacia otro lado. No  son tontas son buenas personas, su único delito ha sido amar.

 

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