
Los números siempre son números, con independencia del punto de vista político con que se miren… y eso me alegra porque en estos momentos, económicamente tan difíciles, interesa que todos sepan lo que hay.
Tras el rechazo por los tres grupos de la oposición (PAR, PSOE e IU) del plan de pago a proveedores promovido por el Estado, peligra la liquidez del Ayuntamiento. Esto es así porque el Estado puede embargarnos hasta un 50% de la parte que nos ingresa de participación de tributos del Estado. Estos ingresos son la segunda fuente de financiación más importante después del IBI, más de 2.5 millones de euros.
La falta de liquidez afectaría al pago de nóminas del personal del Ayuntamiento, al pago de facturas de proveedores de 2012 (ya que si bien con este plan de ajuste se pagan las facturas pendientes hasta 31/12/2011: casi 1,5 millones €, no hay que olvidar que son los mismos proveedores los que siguen trabajando en 2012 y cuyas facturas siguen llegando) y a la situación futura en la que se encontrará el Ayuntamiento cuyas posibilidades de inversión y prestación de servicios esenciales se van a ver notablemente reducidos.
Tras el voto en contra de la oposición y el consiguiente perjuicio para Alcañiz, pasamos a un segundo capítulo: los presupuestos.
En este caso Alcañiz –como tantos otros ayuntamientos- se enfrenta a los que quizá son los presupuestos más difíciles de las últimas décadas. Entiendo discutir o debatir sobre dónde, cómo y por qué gastar o invertir el dinero. Este caso es distinto, no hay dónde invertir ni dónde gastar. Hay dónde, cómo o qué buscar para ahorrar y pagar todo lo que el Ayuntamiento debe.
Se trata de unos presupuestos austeros pero realistas. Teniendo en cuenta el momento económico en que nos encontramos, con una tremenda disminución de los ingresos corrientes, y que arrastramos un gasto de 1 millón de € de 2011, plantear el 2012 requiere una gestión eficaz. El nuevo equipo de Gobierno aplicó desde el principio medidas de ahorro por el lado del gasto: plan energético, renegociación de contratos de seguros, ascensores, no cubrir bajas, realizar por el personal municipal servicios que antes se realizaban por empresas externas como la poda, o la recogida selectiva de envases ligeros para el año que viene; adhesión al contrato marco de la DGA para el servicio de correo, contrato para material de oficina, supresión alquiler salas de cine, reducción de horas extras, teléfonos, subvenciones corrientes, número de comisiones y del número de participantes, cierre del centro joven (torreones)...todo ello acompañado a su vez de reducción en todas áreas: cultura, turismo, fiestas, ferias, urbanismo, medio ambiente…. Personal, es otra de ellas, la más delicada. Personal supone el 41% y préstamos un 15%. La suma de ambos porcentajes ocupa más del 56% del gasto total en el presupuesto. El margen de maniobra es reducido, por ello, se van a amortizar por un lado, plazas vacantes que suponen coste y que no están ocupadas por ninguna persona, un total de 9. Por otro, 6 personas -4 de ellas de la escuela de adultos- es personal que trabaja media jornada durante nueve meses y medio. La educación de adultos no es una competencia municipal y puesto que no nos lo podemos permitir, por el momento tenemos que suprimir nuestra aportación, que no el servicio mismo, puesto que la Escuela de Adultos seguirá funcionando con 7 profesores.
Desde luego que no es fácil tomar estas decisiones, pero sí valiente, porque lo fácil sería subir los impuestos y cargar de nuevo al ciudadano con el gasto que suponen estas plazas.
Por el lado del ingreso, se está trabajando con una empresa y con Catastro para dar de alta nuevas unidades (IBI), revisión de vados, cobro del billete del autobús urbano o equiparación de precios públicos tanto en escuela infantil, escuela de música y, poco a poco, en deportes.
Ahora bien, en nuestra mano está sacar el Ayuntamiento adelante, y lo haremos. No obstante, nos tienen que dejar hacerlo y no hacer populismo. Esto no es un juego. Poner trabas u obstáculos está bien para una gincana, pero no para impedir que la casa de todos salga adelante. Ahora es tiempo de trabajar unidos, salvar la situación y ver en un futuro los frutos del trabajo.
