Opiniones

Ángel Hernández

La Muela gana

Llevamos tanto tiempo envueltos en la espiral catalana, que parece que no existe nada más a su alrededor. Pero hay vida más allá de Cataluña. Estos días hemos asistido en Aragón a un episodio de esos que amenazaban ruina en sus comienzos, y que por fortuna acaban con final feliz. Me refiero a la moción de censura que plantearon a Adrián Tello, alcalde de CHA y su equipo de gobierno de La Muela. La Muela ha sido el más claro y demoledor ejemplo aragonés de lo que la corrupción le ha hecho a España. Un pueblo con una alcaldesa embebida en lujos y derroches, condenado por una desastrosa y delictiva gestión a la ruina. La Muela sirvió para ponernos en el mapa de los corruptos ocupando los primeros escalafones. Un pueblo en el que todo se convirtió en delirante y megalómano.

Después de procesos, avatares y un sinfín de calamidades, se llegó a las elecciones de 2015 sin que Maria Victoria Pinilla se presentase a la alcaldía, una justa condena a pasar una temporada entre rejas lo impidió. De aquellas elecciones había de salir un equipo de gobierno capaz de gestionar un ayuntamiento endeudado hasta el infinito y más allá. Era tarea de valientes y osados. El día en el que se debían constituir los ayuntamientos, Adrián Tello de camino a esa sesión a la que iba a acudir como principal portavoz de la oposición, se enteró de que la abstención de un concejal posibilitaría que fuese alcalde. Adrián y el resto no se achantaron, y desde el minuto cero emprendieron una tarea titánica para devolver la dignidad, la cordura y la normalidad a un pueblo que lo había perdido todo. Quienes conocemos a Adrián sabemos de su valía, de su discreción y de tesón. Lideró un equipo que ha tomado en dos años y medio, decisiones muy valientes y drásticas. No cualquiera vale para hacer lo que ellos han hecho, y la prueba es que sus vecinos se lo han agradecido impulsando una movilización popular sin precedentes para detener ese delirio de Moción de Censura, que hubiese puesto al mando del Ayuntamiento a buena parte de los que pilotaron y consintieron su desastre. CHA, PSOE y Ganar salieron públicamente a defender a sus ediles y su gestión, pidiendo que aquello no prosperase. La postura ejemplarizante del PAR expulsando los tres concejales que respaldaban la moción, ha puesto fin al delirio y ha devuelto la cordura al Ayuntamiento.

En estos tiempos en los que vivimos, no podemos permitirnos el lujo de prescindir de la gente que vale; en estos días de tanto ruido político, escuchar la voz del pueblo y la de la razón, nos devuelve la esperanza en que otro modelo es posible. Mi reconocimiento público a Adrián, a sus compañeros y a las gentes de bien de su pueblo que elevaron tanto su voz en contra de esta injusticia, que todos la hemos escuchado.  Al final La Muela gana.

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image