
3 días
He decidido titular este comentario así porque, después de estar delante de la pantalla con el folio en blanco durante un buen rato, no he sido capaz de encontrar la palabra adecuada para definir lo vivido tan intensamente estos pasados jueves, viernes y sábado en Alcañiz.
Ni en el más placentero de los sueños, podría haber imaginado el cariño de la gente de Alcañiz. Los amigos, a los que no veía desde tiempo ha, me he sentido querido, apreciado. Caminar 10 metros nunca había empleado tanto tiempo en recorrerlos. Todo han sido reencuentros y viejos recuerdos de juventud.
Junto a mi sobrina Susana y su esposo Juan, el viernes fue inolvidable. Y por la noche con los tambores, que no lo habían vivido antes, se demostró que los Alcañizanos son personas acogedoras, abiertas. Los dejé solos un rato y cuando llegué, ya estaban de charreta con un paisano que les dejó el tambor, como si se conocieran de toda la vida. Estaba yo más feliz de verlos a ellos lo bien que lo pasaban que de lo a gusto que estaba yo mismo. Y así toda la noche. ¡Qué más pedir!
Y llegó el SÁBADO DE GLORIA. Menuda sorpresa nos tenía preparada el Automóvil Club Circuito Guadalope. El día anterior le pregunté a Jesús Baquero, su Presidente, qué era lo iban a hacer. La respuesta fue que “estuviéramos a las 12 en el mercado”.
No voy a enrollarme contando lo allí acontecido ya que de todos es conocido. Pero sí diré que superó con creces mis límites en cuanto a tantas palabras de afecto hacia mi Padre y emociones tan grandes y seguidas podía soportar mi persona.
Nunca podré agradecer al Bajo Aragón, al Ayuntamiento de Alcañiz, al Circuito Guadalope y, sobre todo, a mis paisanos Alcañizanos los momentos tan inolvidables que me habéis hecho pasar estos 3 días.
MIL GRACIAS. DE CORAZÓN
