
Ajuste demográfico
Hace un par de días leía con auténtico estupor un artículo de la popular Lucía Etxebarría que va circulando por internet.
El artículo está publicado en las redes sociales por ella misma, que sí tiene agallas para decir lo que piensa y exponerse a posibles querellas que le pueda esto suponer, aunque, como se suele decir, tiene más razón “que un santo”.
Este escrito hace referencia a varios de los despropósitos políticos y sociales que estamos viviendo en este país, como el famoso “error” de Hacienda con el DNI de la Infanta Cristina o el falso pudor de políticos como la Ministra de Sanidad o la de Presidencia, entre otros, a la hora de recibir ciertos “regalos” hechos con dinero público.
¿Hasta cuándo va a durar esto? No comprendo cómo este tipo de gente puede dormir por las noches sabiendo que mientras ellos viven a lo grande a costa del dinero público, el 21,1 % de la sociedad española vive por debajo del umbral de la pobreza. Aunque ya lo dijo claro Andrea Fabra: “que se jodan”. Ella se refería a otro sector de la población, pero bien es cierto que no me queda menos que pensar que esto es lo que deben decirse ciertos políticos, porque hay que tener el alma muy dura para vivir con esa nube de anti-moral encima de sus cabezas.
Hay teorías de crecimiento económico y social que sostienen que en momentos de superpoblación tienen que darse ciertos reajustes demográficos para que no haya una crisis de recursos. Este era, en parte, el papel cumplido por pandemias o guerras mundiales, que asolaban a gran parte de la población y permitían que dichos recursos volvieran a ser suficientes.
¿No será éste uno de esos momentos? Quizá los políticos hayan visto que, al ritmo que van, los recursos no van a durar mucho más, y han pensado que dejando morir de inanición o por circunstancias climatológicas a cierta parte de los ciudadanos de este país, pueden seguir acaparando de esta manera tan desvergonzada los montantes económicos que, haberlos, haylos, visto lo visto.
Finalmente, no puedo menos que suscribir la pregunta que la propia Lucía Etxebarría hace hacia el final del artículo: “¿Aquí solo movemos el culo cuando hay fútbol?”. ¿Cuándo vamos a pararles los pies de una vez? ¿Hasta cuándo va a durar esta barbaridad?
Y por si a alguien le apetece leer el artículo en cuestión, que para mí no tiene desperdicio, aquí le dejo el enlace: http://allegramag.es/wp/pero-no-pasa-nada/.
