Opiniones

Carmen Pérez

Publicidad engañosa

Hace unos días, en una reunión de amigos, debatíamos acerca de la publicidad. La cuestión empezó al salir cierto spot televisivo, del tipo “si te vienes con nosotros, te daremos esto”. Era sobre telefonía móvil. Como suele suceder en la gran mayoría de los casos, alguien comentó aquello de “claro, pero luego si le sumas esto, lo otro y lo otro, se queda en casi el doble, como todos”.

Claro, eso dio pie al tema de la publicidad engañosa. No son sólo las compañías de telefonía móvil, son muchas más cosas. De hecho, hay algo que me resulta particularmente gracioso: ¿cómo es posible que haya ceras depilatorias de marca blanca, que generalmente son rosas, que dejen pegotes verdes en piernas que no tienen ni medio pelo para depilar? Sin duda, es la publicidad lo que lo hace posible.

Sin embargo, como comentábamos, en realidad no hay engaño. Sólo se omite parte de la realidad.

No te cuentan que a la supuesta gran ventaja de la que te vas a beneficiar hay que sumarle otra serie de condicionantes que quizá hagan que la gran ventaja se quede simplemente en una pequeña diferencia.

El problema es cuando lo que se dice no se cumple realmente. Entonces sí que estamos hablando de publicidad engañosa. Ahí es donde entra la normativa de protección al consumidor, que puede denunciar esta publicidad como ilícita.

Y esto es lo que me da qué pensar. Porque, ¿se puede considerar la propaganda electoral como publicidad? ¿Y los políticos en sí mismos serían los anunciantes? No puedo menos que acordarme de las promesas electorales de los partidos políticos a la hora de presentarse a las elecciones.

¿Qué pasa con lo de “donde dije digo, digo Diego”? ¿Podemos denunciarlos por publicidad engañosa? No estaría mal.

Realmente, no sé si es factible. Pero sí que hay una importante iniciativa que se está llevando a cabo en este sentido y es la petición de la dimisión del Presidente del Gobierno, a través de la plataforma de peticiones “Change.org”. Se necesitan dos millones de firmas para alcanzar un record de participación ciudadana y el primer millón está ya más que pasado.

No sé cómo lo verá el señor Rajoy, pero yo si en mi país tantísima gente me pidiese la dimisión, no dormiría muy tranquila por las noches. ¿Ustedes sí?

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