Opiniones

Dafne Fortea

Mariposas y huracanes

Este pasado sábado una patinadora deambulaba por los caminos del Castillo, mientras pensaba en la teoría del caos. “Dadas unas condiciones de un determinado sistema caótico...” Una hormiga arrastraba una pipa de 10 veces su tamaño.

Las ruedas del patín pasaron a un milímetro de aniquilarla. “La más mínima variación en ellas puede evolucionar mediante un proceso de amplificación...” La hormiga consiguió llegar al hormiguero sana y salva. “Podrá generar un efecto considerablemente grande”. Determinó por fin la patinadora. “Como dice la teoría del efecto mariposa, el aleteo de las alas de una mariposa puede cambiar el curso del mundo”. Todo lo que hacemos por pequeño que sea se multiplica.

Plooooofffffffff. Una rueda tropezó en el agujero que había hecho un niño, con una moneda china que le había regalado su abuelo. La patinadora perdió el equilibrio y dio con todos sus huesos en la tierra. La chica cerró los ojos, dentro de su cabeza veía mariposas volando, mariposas de todos los colores. Una abuela la vio, “¡menuda castaña se acaba de pegar esa muchacha!¡Ayuda ayuda!”, gritó la abuela. Un poeta deambulaba escribiendo versos en un papel arrugado. El chico oyó a a abuela y se acercó corriendo. La abuela le da unos cachetes a la chica. Y las mariposas se esfuman. En la cabeza de la patinadora aparece un huracán. Las hormigas siguen arrastrando pipas al hormiguero. Unos instantes después la patinadora abre los ojos. El poeta la abanica con su poema. La chica está bien. La anciana suspira aliviada. La patinadora sonríe. El poeta sonríe. La anciana se larga pensando en sus cosas. Durante un segundo, una mariposa vuela a una distancia equidistante entre la mirada de la patinadora y la mirada del poeta.

Imagen: Diagrama de la trayectoria del sistema de Lorenz.

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