Opiniones

Dafne Fortea

Placeres inquietantes

“La sexualidad tiene tanto que ver con las palabras, las imágenes, el ritual y la fantasía como con el cuerpo”. Jeffrey Weeks, El malestar en la sexualidad

Cuando entro en la sala, la escena que se proyecta es la siguiente. Una niña de unos 11 o 12 años intenta besar a un chico más alto, más mayor que ella. El chico se aparta. Un grupo de chicas entra en la sala burlándose de la chica. La agreden verbalmente, la insultan. La cogen entre varias y le escriben en la cara: “Heterosexual”. El corto representa un mundo al revés en el que lo que se considera “normal” son las relaciones entre personas del mismo sexo. Se trata del corto Heterofobia, elegido para presentar la asociación bajoaragonesa de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, LGTIB Bajo Aragón Histórico.

Cuando veía el corto no podía evitar, analizándolo desde mi perspectiva, pensar que incluso en el mundo real, en el que la heterosexualidad es lo dominante, y en algunos países incluso la única opción sexual legal, el hecho de que una niña, como la representada en el corto, tímida, insegura, en pleno descubrimiento de su sexualidad tenga la osadía de intentar besar a un chico, sería, además de algo raro de encontrar, considerado un atrevimiento y probablemente generaría burlas en caso de ser rechazada. Así que eso que llamamos ser sexualmente “normal”, es algo tan complicado y con unas reglas sociales tan definidas, que ni siquiera cuando tienes unas preferencias sexuales que podrían definirse como predominantes, lo tienes fácil para encajar en lo que está socialmente bien visto.

Probablemente cada vez más, las mujeres llevemos la iniciativa en lo sexual,  no cabe duda que se está avanzando, que las mujeres son cada vez más atrevidas, expresan más sus deseos, su sexualidad, son más complejas, prefieren la libertad y el riesgo y la búsqueda de una identidad personal, que encajar en el patrón de lo socialmente dominante.

Seamos mujeres o hombres, heterosexuales o homosexuales, no deberíamos intentar encajar en ninguna moral o patrón social, y simplemente deberíamos buscar estilos de vida que reconozcan distintas opiniones, deseos, identidades, y formas de vivir la sexualidad.

Imagen: Pintura de Kim Sung Jin

Compartir

Otros artículos de opinión

Image