Opiniones

Dafne Fortea. ¡Indignaos, pero uníos!

A río revuelto, ganancia de pescadores, dice el refrán popular, y es que “Mientras la izquierda llenaba las plazas, la derecha llenaba las urnas”. 
Estos días todo el mundo hablaba de política, en las calles, en las redes sociales, “vaya a donde vaya, todo el mundo habla de política” escribía uno de mis amigos en una red social. El movimiento del 15M, o la Spanish Revolution, ha dado que hablar en todo el mundo, y a los jóvenes de este país nos ha unido y nos ha emocionado, en la lucha por unos ideales, por un compromiso. Escribe Stéphane Hessel, en su libro, ¡Indignaos!, que tanto ha motivado los idearios del 15M, “Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, que tengáis vuestro motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido.” No hay duda que a los jóvenes de este país no nos faltan motivos para indignarnos. Eduard Punset ha comparado el movimiento del 15M con la Ruta de la Seda de hace 2000 años, un trayecto comercial entre Asia y Europa, “Era como vosotros, la gente iba e intercambiaba conocimientos, chismorreos, infecciones, genes...y de allí surgía una civilización nueva y una manera de pensar; y en eso estáis vosotros”
Se ha criticado mucho al gobierno y sus políticas de recortes sociales, se habla de la necesidad del Partido Socialista de refundarse, de la debacle de la izquierda, pero es que no vale solo con indignarse, también hay que comprometerse, y por eso no vale solo con criticar, pues la salud de los partidos de izquierdas también debería preocupar a los indignados. Una izquierda dividida es una izquierda débil, que se entrega a las injusticias que pretende denunciar. Es necesaria una izquierda que sepa consensuar, y fortalecerse. Es necesario también que los indignados confíen en los partidos de izquierdas, porque los partidos no podrán refundarse si no es con la confianza de los ciudadanos, y sin los partidos, la indignación se quedará en las plazas y en las redes sociales, pero nunca llegará a la política.

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