
Comentando el FIVA, festival de videoclips de Alcañiz, con unas amigas, una de ellas opinó que había sido “un poco casero”, otra que el cambio del teatro al Liceo había deslucido el festival. Con todos sus defectos, en Alcañiz se echan en falta iniciativas culturales como ésta, que conecten con la juventud, que ofrezcan productos culturales más atrevidos y transgresores. A pesar de los defectos del festival, me sorprendieron gratamente los videoclips premiados y seleccionados por el jurado. “Sexy, sexy, sexy” de Julio de la Rosa fue el ganador de la categoría nacional del festival, un vídeo con una estética fresca, descarada, ácida y realista. Una decisión muy atrevida por parte del jurado que valoró la originalidad y la frescura de un vídeo realizado con escasos medios. “Last breakfast on planet surf” del grupo Mondrian, realizado por Jesús Hernández, que recibió una mención especial en la categoría nacional, tampoco tiene desperdicio. El vídeo que tiene una estética muy cuidada y de influencias pop, presenta a una chica que se hace un sandwich con los restos de su última relación sentimental (fotos, condones, ropa), el surrealismo del vídeo llega a su punto culminante cuando el sandwich cobra vida y canta el estribillo de la canción.
