Opiniones

Dionisio Mingotes

De animales y bestias

 

Varios días llevamos bombardeados por la noticia del sacrificio de Rompesuelas, el último Toro de la Vega. En Tordesillas, lugar donde ni siquiera el indulto evita la muerte del animal. Por las formas, veo escasa nobleza en el enfrentamiento que siempre acaba fatalmente para el condenado.

Lamentablemente se está usando, como de costumbre, más para separar al pueblo por las diversas ideologías de cada medio, que para reflexionar un mínimo acerca de la relación establecida a lo largo del tiempo entre humanos y animales. Ya hablaron algunos de la humanidad de las bestias y de la bestialidad de los humanos.

No es el peor caso de maltrato animal. Hay gente que se entretiene estozolando animales vivos dejándolos caer desde campanarios, o 'cazando' codornices a tubo. Otros consideran al animal un útil y se deshacen del mismo cuando no les sirve, curiosa lección para sus proles. Me pasan por la mente tantas prácticas propias de indeseables que me hacen dudar de la 'humanidad' de nuestra especie. Mientras escribo esto tengo al lado el documental 'Blackfish', el cual trata del parque temático SeaWorld y Tilikum, la orca psicópata que mató a tres humanos. Lo que ha vivido ese animal hasta llegar a ser lo que es, es espeluznante, aterrador.

No hace mucho estuve a pocos metros del SeaWorld de Gold Coast, en Australia. Dejé pasar la oportunidad de presenciar el espectáculo ofrecido por unos 'bichos' secuestrados, hacinados en una especie de piscina anexa a su medio natural, el inmenso océano.

Si alguien piensa que soy antitaurino no está en lo cierto totalmente. No tengo ninguna intención de asistir a una corrida de toros, de rejones ni similar. Pero considero que la tauromaquia contempla varias prácticas compatibles con la ausencia de daño innecesario, compatibles con un cierto nivel de bienestar animal. Tal vez sean una posibilidad de futuro.

También hablo de los toros desde cierta ignorancia. El hecho de que se torture en público y en privado un bóvido para deleite de la afición es lo que peor llevo. Desconozco los maltratos previos sufridos por aquellos que siendo herbívoros (y por naturaleza no deberían atacar) salen al ruedo enfurecidos, embistiendo. En una situación natural, pastando al aire libre serían totalmente pacíficos. A la plaza salen alterados, por el hecho de dar espectáculo. Algunos mueren allí, otros después, ocultos al gentío, para evitar que aprendan a atacar pasando a ser peligrosos. En cierto modo se ha creado una especie artificial. Tan artificial como los perros, que parasitan al hombre a cambio de afecto. Pero por el hecho de dar un espectáculo tan desfasado en el tiempo como el medieval Toro de la Vega o tan moderno como los festejos populares del fútbol-vaca. Viendo espectáculos de recortes, puesta de anillas, o populares como el ya mencionado fútbol-vaca, los considero lícitos, dentro de mi desconocimiento. Cuando veo en una de estas celebraciones las fuerzas del orden más pendientes de evitar que se boicotee un espectáculo que de garantizar la seguridad de los asistentes, creo que falla algo.

La humanidad de los animales es conocida por la mayoría. Basta con acercarse a ellos aceptando las diferencias y respetando las distancias. Quienes hemos vivido con ellos cerca normalmente nos hemos visto recompensados.

Para terminar, algunas frases célebres:

- Podemos juzgar el corazón de una persona por la forma en que trata a los animales. Immanuel Kant.

- La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados. Gandhi.

- Los animales son de Dios. La bestialidad es humana. Víctor Hugo.

- Pero ¿qué placer puede causar a un hombre de cultura... el que una espléndida bestia sea atravesada con una lanza de caza? Marcus Tullius Cicero.

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