Opiniones

EN MI MOLESTA OPINIÓN: Justicia. Garzón y Contador

José Alberto Pellicer

La línea que separa la legalidad de la ilegalidad la definen las leyes. Las leyes son iguales para todos. Podremos estar de acuerdo o no con ellas, pero son los instrumentos que nos damos en una sociedad para establecer unas relaciones, un orden, unas obligaciones y unos derechos.

Garzón está siendo juzgado. ¿Qué hay de malo en ello? Él mejor que nadie debería conocer las leyes, es su profesión. Él mejor que nadie va a estar bien defendido, es su profesión. Ya querría cualquiera contar con los medios de Garzón cuando se enfrenta a la justicia.

Nos podrá gustar más o menos el procedimiento, la sentencia, cuando la haya, pero esta es la justicia para todos. O no para todos, porque hay un pobre preso, el más antiguo de España, que sin haber cometido ningún delito de sangre y estando indultado sigue en la cárcel. Pero es un pobre pelagatos y nadie se manifiesta para pedir su excarcelación.
Es lo más antidemocrático que puede existir pedir que no se juzgue a Garzón para pedir justicia.

Con Contador, el ciclista, pasa más de lo mismo. Hace falta ser apasionado para creerse la película que contó de que si se fue a comprar un filete a una carnicería a no sé cuántos kilómetros, para comérselo sólo él y que después del desplazamiento, de la selección de la carnicería, va y resulta dopado. Yo no me lo creí desde un principio. Muchísima gente sí. Pero para los que han dictado el castigo tampoco ha colado. También en este caso no queremos que se haga justicia, queremos que sea absuelto porque es de los nuestros, de los que hacen patria.

He disfrutado con Contador y he aplaudido casi todas las decisiones de Garzón. Podré estar de acuerdo o no con la sentencia, pero la justicia debe ser igual para todos o esto será un república bananera.

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