
José Alberto Pellicer Hace siete años, cuando ganó las elecciones el PSOE, cuando estaba celebrando los resultados de la victoria alguien le dijo a Zapatero: “No nos falles” Y creo que a la joven que lo decía a millones más les falló. Yo sin votarle también pedía que no nos fallara. Me falló.
Ahora, aunque no he oído ese grito me sumo a quien lo piense. “Mariano, no nos falles”. Y tampoco le he votado. Pero lejos de cualquier posición partidista mi deseo es que nos vaya bien, que salgamos de la situación y aumente nuestro nivel de felicidad social, la individual la dejaremos para cada cual.
Seguro que hay personas que ya desde esta misma noche están deseando que el nuevo gobierno, que aún tiene que formarse, fracase, porque en vez de pensar en el bien común, piensan en que su fracaso sea el triunfo de su partido en el futuro.
Los hay que desearán que haya recortes, que haya motivos para huelgas, que haya descontento. Los hay que considerarán que es de fachas o de derechas desear que el gobernante fracase.
Deseé que tuviera un gobierno Zapatero, deseo que lo tenga Rajoy y desearía lo mismo si hubiera ganado Izquierda Unida, UPyD o Equo.
Los beneficiados seremos todos.
