
Cada vida importa
Quiero hacer un homenaje al don de la vida que es el más grande que existe. La maternidad me ha hecho admirar aún más la grandeza que se asoma en cada ser humano. La primera aceptación de la nueva vida es desconocida e ignorada por la nueva madre.
La madre tiene compañía dentro de ella y la acoge sin saberlo ni quererlo voluntariamente. La maternidad es la relación más gratuita que existe entre los seres humanos: una madre ama a su hijo porque existe, no porque sea de una manera o de otra.
Y por otro lado el hijo recién engendrado la quiere sin ninguna necesidad de saber si es guapa, buena o rica. Científicamente el embrión-feto es una entidad humana distinta de la madre, aunque necesita de ella para subsistir y desarrollarse.
Ser engendrado en la madre y comenzar la vida en su seno no es indiferente para la vida del concebido.
Todos los niños tienen derecho a nacer de una madre y todas las madres embarazadas tienen derecho a que la sociedad y las políticas les apoyen y les dejen ser madres.
Se puede escuchar el latido del corazón en el día 22 de la vida de un embrión humano, mi marido y yo siempre recordaremos ese momento con nuestra hija, realmente es admirable.
Desgraciadamente hoy en día el embrión no está protegido, el 14 de Marzo en Madrid va a haber una manifestación para pedir la defensa y la protección de la vida y la maternidad. No todos nos queremos acostumbrar al aborto, a callarnos ante el abandono de la defensa de la vida por parte de los gobernantes, no queremos dejar solas a las mujeres embarazadas y necesitamos leyes que defiendan la vida de todos en cualquier circunstancia y sin excepciones.
La lucha por los derechos humanos y contra la marginación social no acaba con la defensa del no nacido, pero comienza por ella. No nos cansemos de decir muy alto que CADA VIDA IMPORTA.
