Opiniones

Eugenio Ramo


Literatura y solidaridad

Literatura y solidaridad, esas dos palabras tan raras eran el tema de una supuesta tertulia en la que debía ejercer como moderardor en la tarde de ayer lunes, durante el acto de presentación de la primera edición de Libropensadores en la provincia de Teruel. El proyecto impulsado por la Fundación Canfranc recogerá un euro por cada préstamo en la Biblioteca de Alcañiz y por cada venta en la sección infantil de Santos Ochoa. Hasta el 31 de marzo Alcañiz y sus ciudadanos serán partícipes de esta bonita iniciativa. El dinero recaudado irá destinado a la creación de pozos de agua potable en determinadas regiones de Etiopía.

Literatura y solidaridad son dos palabras que hasta hace cuatro meses no había utilizado en la misma frase ni en un mismo pensamiento. Solidaridad (si olvidamos por un momento a su pareja en este baile) es una palabra que desgraciadamente no es muy pronunciada, ni pensada, ni mucho menos aplicada. Pero por suerte, hay personas que sí la tienen en sus bocas, mentes y acciones. Y también en el ámbito de la literatura, sin ir más lejos, en mi cortísima experiencia como librero he podido colaborar en proyectos de libros cuyos beneficios van destinados íntegra o parcialmente a obras benéficas. En Santos Ochoa podéis encontrar varios, además son preciosos. Sin ir más lejos el responsable de una conocida óptica de Alcañiz ha hecho tangible una bonita colección de libros infantiles llamados "Cuentos de Boca en Boca" con la intención de ayudar a niños del mundo que sufren las carencias de los lugares donde les ha tocado vivir. Como él (no digo su nombre porque como siempre escribo esto a última hora -pensábais que no lo diría hoy ¿eh?- y no le he pedido permiso para citarlo) hay personas dentro del "mundolibro" que son conscientes del nexo entre las dos palabras que dan título a mis tonterías de hoy.

En la tertulia que ponía broche final al acto de presentación, el poeta alcañizano (que sí, que sí, que hay poetas en Alcañiz... y muy buenos) José Manuel Soriano y el polifacético escritor-editor-ymilcosasmás zaragozano David Giménez hablaron sobre sus experiencias solidarias en el "mundolibro". No fue necesario moderarlos, los poetas son, y deben ser inmoderados.

Me alegro pues de poder ayudar, a mí me hace feliz ayudar, cosas que tiene uno... Y de que en el "mundolibro" haya gente así, y no sean todos unos monstruos individualistas como parecen, son y han sido muchísimos escritores, el rey de ése estereotipo es J.D.Salinger, de quien la sóla idea de imaginarlo llevando a cabo un mínimo gesto de solidaridad puede provocar un corte de digestión. Salinger era un bicho raro, seguramente un tipo insoportable, pero aunque no fuese solidario yo también me alegro de que haya existido. Léedlo. Hay que leerlo. Recientemente Seix Barral ha publicado su biografía, quizás en ella aparezca Salinger ayudando a cruzar la calle a una viejecita.

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