
GURÚ VERSUS SPOILER
"... una portentosa novela río que recorre la historia moderna de Uzbekistán. Talrü, el anciano de la pata de palo, nos relata su vida y la de sus hijos. Sigilosamente el benjamín de la familia, Djamol, va ganando protagonismo hasta acabar siendo elegido presidente de la república justo el día en que su madre decide abandonar a su familia..."
El texto entrecomillado que acabo de inventarme podría formar parte de la sinopsis de una novela de por ejemplo: Pepito Fulanez. Uno de esos resúmenes que las editoriales comenzaron a imprimir en la contraportada de los libros, supongo a partir del momento en el que decidieron publicar a lo loco y los lectores no tenían ni idea de quién era Pepito Fulanez, ni mucho menos de que era escritor, y menos todavía de que hubiera publicado una novela sobre la historia de Uzbekistán. Buscad algún libro viejo que tengáis por la estantería y veréis como allí no hay ninguna pista de quién era Dostoyevski ni de qué van los hermanos Karamazov.
No deja de sorprenderme que en general, la gente recurra a esos lubricantes textos para decidir qué libro va a ser su próxima lectura. Pepito Fulanez ha escrito una novela y la ha creado para que nos sorprenda, para que él nos explique en su debida página cómo, cuándo y por qué perdió una pierna Talrü o los motivos por los que la madre decide huir de su marido e hijos. Estos hechos pueden suceder en la página 234 pero tú ya los conoces si has perdido el tiempo leyendo la contraportada. La lectura y el trabajo del escritor pierden todo su sentido y su magia.
Son los famosos spoilers, palabra en boca de todos (menos del DRAE por ahora) debido al consumo masivo de series de televisión. En ese terreno la gente parece estar de acuerdo en lo terrible que es que te cuenten algo de la nueva temporada de la serie de moda. Pero ¿por qué en los libros no? No esperéis una respuesta porque no la tengo.
Existen alternativas: las delicadas recomendaciones. Digo delicadas porque todo el mundo te puede recomendar un libro, hay quien recomienda libros que ni siquiera ha leído. Mi consejo, si me se permite darlo, es que busquéis vuestro propio gurú (o gurús si conseguís afinar vuestro gusto con varias personas). Pensad en alguien que os haya recomendado libros y nunca (o casi nunca) os haya defraudado. Si lo tenéis: ésa es la persona que puede recomendar tu siguiente lectura. Me vale Sara Carbonero, a quien un paparazzi fotografió leyendo -¡atiza!- y las ventas de ese libro se dispararon. Si a toda esa gente le gustó el libro debe seguir atenta a las portadas del Hola y Lecturas para ver qué está leyendo la Carbonero ahora.
No es para nada fácil lo de los gurús, a mí me sobran dedos de una mano si cuento los míos. De todas maneras siempre estoy abierto a la aparación de nuevos gurús, hace poco un semi-desconocido me recomendó una novela, pasado un mes otra semi-desconocida reafirmó la recomendación. Y este mes de agosto quise probar sus gustos. Me hice con el libro y es entonces cuando la sinopsis trasera te canta como una sirena reclamando tu atención; sientes curiosidad, es normal, pero sabes que al igual que las sirenas no te hará ningún bien.
¿La novela? Autopsia de Miguel Serrano Larraz.
¿Recomendable? Lo mejor que he leído en varios años.
