El análisis de la gestión política de esta legislatura en la comarca del Bajo Martin por parte del equipo de Gobierno PSOE-PAR nos lleva sin ningún margen de duda a calificarla como perdida.
Cualquiera podría haber pensado que un gobierno comarcal de mayoría absoluta del PSOE, del mismo signo político que las instituciones provincial, autonómica y del Estado, nos iba a procurar ventajas a la hora de recibir inversiones públicas que nos ayudasen a salir del vagón de cola en el que estamos inmersos. No ha sido así y pocos avances, por no decir ninguno, podemos achacar a un equipo de Gobierno comarcal que tan siquiera cree en la propia institución que gobierna, añadiendo el bajo perfil político del mismo.
Seguimos con las mismas deficiencias en infraestructuras que hace cuatro años. A pesar de las promesas de diputados y senadores socialistas, nada se ha avanzado en el desdoblamiento de la N-232, ni tan siquiera hay posibilidad alguna de que se ejecuten las variantes de esta carretera nacional en Híjar y Azaila, a pesar de que dichos proyectos tienen aprobada su Declaración de Impacto Ambiental desde diciembre de 2006 y enero de 2007 respectivamente.
Nada se sabe del “cargadero del ferrocarril” proyectado desde hace lustros en el Polígono Industrial de la Venta del Barro.
A pesar de que estaba previsto su cierre, se mantiene abierta con personal de ADIF la estación de la Puebla de Híjar, gracias a la iniciativa parlamentaria de CHA que consiguió el apoyo unánime de todos los grupos políticos con representación en la Aljafería. Sin embargo, paradójicamente, la misma iniciativa presentada en la comarca del Bajo Martín fue rechazada por el PSOE y el PAR.
Igualmente, desde CHA se promovió una iniciativa parlamentaria para reconvertir en vía verde el antiguo tramo en desuso de la “Val de Zafán” entre La Puebla y Samper. Iniciativa avalada unánimemente por todos los grupos. Gracias a ésta, este proyecto ha sido incluido en el Plan de Desarrollo Rural comarcal a ejecutar en la próxima legislatura.
Asistimos incrédulos a la descoordinación en el tema del suelo industrial. Así, vemos como, en vez de potenciar el polígono mancomunado de La Venta del Barro como polo de desarrollo comarcal, buscando un potente polígono industrial que sea atractivo para cualquier actividad, cada pueblo lleva su “batalla particular”.
Nula es la política de participación social en el Bajo Martín. El único proceso relativo a la participación ciudadana realizado en esta legislatura fue el de la elaboración (por imperativo legal) de la Agenda 21, la cual permanece olvidada en los cajones de la mesa del Presidente sin que se tenga intención alguna de ponerla en marcha.
Finalizo por falta de espacio pero no por ser estos los únicos reproches que podamos hacer a este equipo de gobierno, seguiremos contando.
