A lo largo de la historia, el poder siempre ha utilizado ideas falsas e interesadas para construir artificialmente la consciencia social sobre lo que nos rodea, una de las más repetidas últimamente es el lema de que la gestión privada siempre es mejor que la gestión pública. Nada más lejos de la realidad.
Todas las grandes crisis que hemos vivido en los últimos años han derivado de un espejismo económico alentado por la especulación y por un descontrol de las cuentas en el sector privado. Y es precisamente el sector público el que ha salvado las espaldas al sector privado en todos estos casos. Por ello, si hacemos un análisis honesto de la historia económica, esa creencia sobre la eficiencia del sector privado, por el mero hecho de serlo, cae por sí sola.
Incluso a día de hoy, con el saqueo que hemos sufrido como país, todavía ha quedado dinero público, robado al futuro de nuestra salud y educación para meterlo en Bankia. Para esconder sus bajezas, han disfrazado este crimen con el sustantivo de nacionalización. Hacer partícipe a toda una sociedad de las pérdidas del sistema económico y sólo a sus amigos millonarios de las ganancias, no se llama nacionalización, se llama traición.
Por tanto, vamos a tomarle la palabra señor Rajoy. Vamos a nacionalizar de verdad Bankia. Nada de venderla de nuevo cuando esté saneada y dé beneficios. Si usted nacionaliza las pérdidas, hay que apechugar y nacionalizar también los beneficios. A partir de ahora, vamos a reconstruir el sistema bancario público español. Vamos a convertir a Bankia en un banco cercano al ciudadano. Un banco que conceda hipotecas a las rentas bajas y a bajo tipo de interés, un banco que confíe en los proyectos emprendedores de nuestros jóvenes, un banco cuyos beneficios se vayan a utilizar para construir más escuelas y hospitales.
Si esto no se hace así, que me consta que no se hará, nos están volviendo a engañar, nos están robando a todos los ciudadanos para volver a beneficiar a los de siempre.
