
Cría cuervas…
Natalia de la Nuez. La ex pareja de López Aguilar, Tenía dos hijos de dos parejas distintas. Cuando la cabra tira al monte, no hay socialista que la pare. Según el informe policial, los servicios de Emergencia, se encontraron dormidos a sus dos mellizos de cinco años en la cama y a la mujer "desorientada" y "con olor a alcohol". "Yo no estaba bebida", se defiende Natalia. Ya era el segundo incendio que causaba la ínclita en un mes. Pero todo es culpa del marido, por supuesto. Ay.
Pero veamos su talante. “Esa mujer sin escrúpulos me hizo hacer cosas estúpidas como mandarle mensajes pidiéndole que se alejase de mi familia. Con todo el esfuerzo que había hecho por construirla, no iba a dejar que en mi corral entrase cualquier gallina y menos ella, explica indignada”. Cada vez que he oído hablar a alguien de gallinas refiriéndose a las mujeres, resultó ser delincuente y desde luego sin formación para criar hijos. A las pruebas nos remitimos: “Mi hijo Gorka presentó una denuncia ante la policía. Pero en este caso fue un error. Tenía un ojo morado a causa de un accidente doméstico tonto. Tengo dos hijos de cinco años y, tras una persecución, me di un golpe y se me puso el ojo negro”.
Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio. (Groucho Marx)
“Digamos que teníamos una relación complicada. Pero bueno, como todos los procesos de divorcio, tienen su parte complicada, violenta y agresiva", asegura. Y afirma que la situación era insostenible desde que hace año y medio descubrió que había otra persona en la vida de López Aguilar”. Lo que habría es un ciento de ellas, personas que aportarían o serían agradecidas, o las dos cosas, mientras que la “señora” ni aportaba ni era agradecida. Se enloquecía y a hacer daño. Cría cuervas.
“Llevaban juntos más años de lo que yo pensaba. Cuando lo descubrí, decidí, aun así, tirar hacia adelante. Tenemos dos hijos chiquitines y llevamos muchos años juntos. Decidí luchar por nuestra relación", afirma”. ¿Tirar hacia adelante, a dónde, de qué está tirando, a que se refiere con que tira?
Y luchar por la relación, ay, la sacacuartos, y cría mentecatos que denuncian al padre sin pruebas, bueno el padre se conoce que vio el percal, y sabiamente decidió vivir su vida, felizmente lejos de la arpía, y sus hijos semejantes, gracias a las leyes que invitan a la hostilidad, el robo de niñas y la extorsión terrorista. Ay.
“Empezó a salir humo de la vivienda y vinieron los bomberos. Yo estaba sola en casa con mis hijos y, siempre que hay menores implicados, la policía elabora un informe sobre lo ocurrido preguntando a los vecinos”. Ay, los vecinos, y las vecinas, con la formación que tienen y la que no tienen. Y pensar que hace decenios que las pruebas de declaración de testigos no son admitidas en los juicios, debido a la escasa fiabilidad, la nula verosimilitud, y la notoria falsedad de compradas, amigables, o revanchistas con más trapos sucios que una localidad llena de fracasadas escolares a posta.
Y al fin todo tiene una solución factible. Se afirma en las leyes promovidas por López Aguilar, y de amplia aceptación “El caso típico de violencia de género es el de un hombre que no acepta que la mujer recobre su autonomía personal”.
Los hijos han de recibir la atención y aportación de sus padres. Está más que demostrado que lo de que la mujer haga rehenes a los hijos, como medio de acceder a dinero, no trae más que elementos como el Gorka de la Nuez y peores.
Cada padre mantiene la administración de su patrimonio, sin que quepa reconocer obligaciones económicas para con el otro progenitor. Teniendo reconocida la convivencia de la mitad del tiempo, ya le saldrá atender las necesidades y procurar un porvenir lo mejor posible para sus hijos y él mismo.
Así se acaba eso de “Me da 500 euros por cada hijo y 1.000 para mí al mes. Al principio sólo quería darles 300”. Nadie te tiene que dar nada, y a los hijos ya les comprará y pagará lo que contribuya a su desarrollo mejor.
Y si realiza trabajos que requieren viajes y estancias prolongadas lejos de los hijos, les procurará la protección y atención que sin duda procuran numerosas instituciones y personas cualificadas. No madres borrachas e incendiarias.
Y en efecto, cada cual con su autonomía personal, y que Dios reparta suerte, o que cada cual consiga para sí y para sus hijos lo que le salga en gana.
Y el divorcio saqueador, y el secuestro de hijos y el amargar a nadie en casa, se acabaron, pues al fin es lo que se dice en las campañas:
No permitáis que vuestros hijos sean testigos y víctimas de desprecios y maltrato de vuestras parejas. Que el malestar y el miedo se apodere de vuestras vidas.
Aspiramos a mejorar la conciencia social sobre estos delitos. Para que nadie tome a cada víctima como un suceso más, sino como la trágica evidencia de la desigualdad que empaña el presente.
Queremos avanzar hacia una sociedad en la que los principios constitucionales de igualdad y no discriminación por razón de sexo sean una realidad. La violencia de género nos afecta a todos, mujeres y hombres, en nuestra dignidad y libertad.
Y nada de gritos, insultos, golpes en paredes y portazos, y todo lo del mismo estilo. Y quien lo haga que sea ajusticiada, no quien lo sufre.
Y cuando les salga eso de que no confías en ella, se les dice, claro que confío en ti, cariño, pero tengo más confianza en mí.
¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos? (Chico Marx).
