
Agradecido
"El pecado mayor que las mujeres y hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: que de las desagradecidas está lleno el infierno. De este pecado, he procurado yo huir desde el instante que tuve uso de razón; y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas, y cuando éstos no bastan, las publico; porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensará con otras, cuando pueda; porque, en su mayor parte, las que reciben son inferiores a los que dan; y así, es quien aventaja en méritos, dador sobre todos; y no pueden corresponder las dádivas de quien menos aporta, a las de aquél con igualdad, por infinita distancia; y esta estrecheza y cortedad, en cierto modo, la suple el agradecimiento. Yo, pues, agradecido a la merced que aquí se me ha hecho, no pudiendo corresponder a la misma medida, conteniéndome en los estrechos límites de mi poderío, ofrezco lo que puedo y lo que tengo de mi cosecha."
'Don Quijote', Segunda Parte: Capítulo LVIII.
Agradecido a Adolfo Suárez, quizá el político más honrado que ha tenido este país, a la vista de los ciudadanos, quienes tienen vivo su recuerdo. Un hombre al que le tocó sufrir la muerte prematura de seres queridos. Un hombre al que le tocó sufrir un deterioro neuronal severo, que le llevaba a mostrar que efectivamente sus costumbres eran dignas de encomio y aprendizaje. Un hombre de familia, venerado por cada uno de sus miembros. Esencialmente, bueno. Recuerdo mi juventud cuando Adolfo Suárez ejerció su presidencia, entonces era feliz, y a la gente honrada no la incomodaba ni la Virgen Santísima.
Agradecido a Amor Pascual, quien ha sabido cambiar para afirmar, que su bebé, es lo mejor de su vida. Confío en que ello jamás signifique privar de padre a esa criatura, para quien sin duda es lo que más quiere en este mundo. Y así empiece a plantearse desarrollar su actividad profesional de forma plena y total, mientras su pareja cuida y disfruta atendiendo en todo a su hijo Darío. Y condenando el alborozo con que se acoge el robo de hijos, y conseguir sueldos y patrimonio sin trabajar, en vez de espetar eso de –algo habrá hecho- Ella tiene los mimbres para ser otro Adolfo Suárez, en una más que necesaria transición.
Agradecido a los medios de comunicación que nos muestran que muchos de quienes abanderan las marchas por la dignidad, son los mismos que cometen agresiones salvajes, y no sólo en las calles de Madrid, sino allá de donde provienen, donde se entregan no corresponder mucho ni nada, y a menudo retener por la fuerza a personas indefensas y anuladas, además de extorsionar a personas robándoles el sueldo, y todo lo que pillan, con la complicidad de sus correligionarios.
Agradecido a las que saben decir “NO” al abuso, al maltrato, a la ignorancia madre de todos los males.
Agradecido a Adolfo Suárez, un hombre muy maltratado y que sufrió verdadero acoso, por parte de aquellos a los que entregó la libertad democrática. Y que como el Cristo, fue “crucificado, muerto y sepultado” por aquellos a los que salvó; que en estos días ha resucitado en el corazón de la gente de bien, y que sin duda estará sentado a la derecha del Padre. “Y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.” Descanse en paz.
