Opiniones

Gonzalo Villa

Kaganóvich

En 1929, Stalin decidió implantar una nueva política para la URSS, a través de una radical trasformación de sus estructuras económicas y sociales, buscando los siguientes objetivos:

La colectivización estatal de la agricultura, la expropiación por el Estado Soviético de las tierras, las cosechas, el ganado y la maquinaria, eliminando a la clase más pudiente de la sociedad rural ucraniana (Kulaks). De esa forma, el Estado pasaría a establecer los planes de explotación para regular la producción y obtener un modo de alimentar a las ciudades y al ejército casi gratuitamente, así como exportar los productos agrícolas, sobre todo cereales, para frenar la deuda externa e implantar una industrialización acelerada.

Para su ejecución, los funcionarios miembros del partido comunista que estaban presentes en los campos fueron apoyados por brigadas de activistas provenientes de centros industriales. Funcionarios y activistas, qué raro, ¿a qué me suena esto? Ah sí a los que pescan a río revuelto.

Pero que pasó:

La respuesta de los kulaks fue muchas veces violenta y desesperada, habiendo numerosas manifestaciones, revueltas y disturbios por todo el país, destruyendo gran parte de su patrimonio (cosechas, ganado, por ejemplo18 millones de caballos, más de la mitad de los existentes en todo el país) como ya habían hecho ante la invasión napoleónica, y les dio la victoria sobre los que venían a organizarles la vida contra su voluntad. Pero estos hijos de puta se presentaban como compatriotas, algo así como las madres de tus hijos, que te expropian el patrimonio para convertirte en un esclavo y da gracias que no venga masa funcionarial pescadora.

Tras estallar disturbios y revueltas, enviaron enseguida al Ejército Rojo para sofocar la rebelión de los kulaks. Miles de arrestos bajo falsos cargos, siendo fusilados o enviados con penas de hasta 10 años a campos de trabajo forzado en Siberia. En muchos casos, las víctimas de la represión fueron simplemente abandonadas en esos territorios distantes e inhóspitos, entre ellos muchos niños, murieron por frío, hambre o los trabajos extenuantes. Eso sí, todo legal, amparado por la ley sobre el "robo y dilapidación de la propiedad social " (más conocida por "ley de las cinco espigas"), algo así como la ley del divorcio, contra la violencia de género y por la igualdad efectiva, y similares.

Con el fin de aplastar toda resistencia, las autoridades soviéticas tomaron decisiones y medidas mandando requisar las cantidades exigidas para cumplir con la cuota, que condenaría de hambre a decenas de millones de personas. Así, servidores públicos.
Siendo crítica la situación, el Partido Comunista de Ucrania solicitó a Stalin la reducción de las cuotas de comida, nuevamente se envió al Ejército Rojo para reprenderles. La policía secreta siguió siempre aterrorizando a la población. Ahora serían los divorciados y separadas, a los que solo les falta la corte de minions.

Las brigadas encargadas de la colecta efectuaron auténticas expediciones de castigo, acompañadas de innumerables abusos, violencia física y detenciones sin las mínimas garantías procesales. Vamos, algo así como las citaciones judiciales divorcistas, que más a menudo de lo que permitiría la evolución, son colaboraciones para asesinatos o lo que haga falta. La familia que delinque unida, permanece unida.

Stalin concibió un nuevo análisis de la situación de Ucrania y de sus causas, expresada en una carta enviada a Lázar Kaganóvich el 11 de agosto de 1932:

Ucrania es hoy en día la principal cuestión, estando el Partido, y el propio Estado y sus órganos de la policía política de la república, infestados por agentes nacionalistas y por espías polacos,  y las aldeas reticentes a la colectivización bajo la influencia de agitadores contrarrevolucionarios, corriendo el riesgo «de perder Ucrania», una Ucrania que por el contrario, es necesario transformar en una fortaleza bolchevique. Oye, que se nos meten los de podemos y nos cortan el chupe, llama a los amigos, sí a los que no son ni ESO.

La decisión de utilizar el hambre provocándola artificialmente con la intención de "dar una lección" a los campesinos  la tomaron en el otoño, en un contexto delicado para el Dictador, con la agudización de la crisis provocada por el primer plan quinquenal y el suicidio de su esposa Nadezhda Allilúieva. Si fuera ahora se iba a suicidar la esposa, ja.

Stalin ordenó sistemáticamente aumentos en las cuotas de producción de alimentos, lo que se llevó a cabo hasta el agotamiento de los suministros en los graneros ucranianos. La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado para agotarla. El mejor alcalde, el rey, sí señor, “chapeau”, un líder de hierro, sin fisuras.

La exportación de grano (1.8 millones de toneladas) durante el período de hambre generalizado. ¿De dónde sale este “ganao”? ¿De entre quienes surgen?

Rápidamente se gestó una hambruna masiva y duradera. Durante los peores momentos se calcula que morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania.

La ayuda enviada desde Europa y USA fue requisada por las autoridades soviéticas.

Los gobiernos y la prensa occidental ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al control soviético. Esto es como cuando los tribunales de oposiciones impiden la vista pública de las lecturas de los opositores. Recuerdo a aquella mujer inepta a la que había colocado el cacique regional, su marido de segundas, de profesora de fp, pa siempre, que no aguantaba una mirada limpia, esa era la que aprobaba o suspendía a otras. Cada vez es más fácil encontrarse con alguna en tribunales, a veces es el tribunal entero.

La política de secretismo impuesta por el régimen, prohibía a los funcionarios de los soviets rurales mencionar el hambre como causa de muerte. Y oye los que tenían buena educación se negaban a cumplir atrocidades, pero claro, sobraban con quienes disfrutan con la desgracia ajena, tantísimas colocaciones.

La negación pública de la existencia del genocidio se considera una burla a la memoria de las víctimas de la tragedia y una humillación a la dignidad de los muertos. Por lo que se manifiesta una repulsa sin paliativos por los hechos acaecidos.

Moralejas: lo de colectivizar es como que el marido trabaje, por ello no pueda dedicar tiempo a sus hijos, y venga la mujer y diga, me llevo los hijos y me harto a malmeterles contra ti, aparte de condenarles a no ser ni ESO y el fruto de tu trabajo, pa mí, con la ayuda de estos violadores del hogar conyugal.

Lo de los mandaos, que ni aun viendo la crueldad que les ordenan se niegan a ejecutarla, nos invita a crear una estructura social en la que los mandaos sean erradicados. Y eso empieza por reducir las tasas de fracaso escolar, y modificar la estancia en la función docente, el ingreso se logrará, reuniendo los requisitos, por riguroso orden y turno. Y desde luego no habrá tribunales para el acceso, por supuesto.

Nunca jamás se obtendrá nada sin contraprestación, ni al dictado de nadie, ni sin que el cambio suponga la mejora de algo sin perjudicar lo conseguido con contraprestación por toda persona afectada.

Y el mejor ejército, el pueblo en su conjunto, si invaden o tratan de hacer daño a unos pocos, que todos se defiendan, todos, hombres, mujeres,… todos, y se les haya adiestrado para ello.

Por cierto ¿a que no aciertan de qué etnia era Kaganóvich?

 

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