Opiniones

Gonzalo Villa

El aire fresco que salió de la caverna


Toda mujer en edad de trabajar, que desee y pueda hacerlo, contando con la cualificación precisa, será preferida a todo hombre.
Todo hombre será preferido sobre la mujer a la hora de ejercer la guarda y custodia de sus hijos. Debiendo aquella proveer de lo necesario para su labor.
Si la mujer ha recurrido a la maternidad asistida, se le asignará un hombre destinado a cuidar y atender las necesidades de cada recién nacido hasta su mayoría de edad.
Si las necesidades del servicio a los menores así lo requiere, se asignarán tantos hombres como resulte de tal consideración.
Para presentarse a elegible, se requerirá haber creado los puestos de trabajo, que permitan una retribución al capital que garantice su independencia.
Los ingresos por un empleo público, que permite la dignidad de dos adultos y dos menores, excluyen cualquier otro ingreso procedente de empleos públicos.
Se establece la justa contraprestación en todos los ámbitos, y la libre administración de la propiedad privada, y la igualdad no viciada en la relación con familiares.
La educación para la convivencia, tan necesaria, no puede dejarse en manos de quien carezca de la preparación para procurarla, por lo que será obligatoria y gratuita, prestada por profesionales de formación universitaria.
Toda persona sin relación laboral retribuida que figure como desempleada, encontrará ocupación constructiva, que procurará capacitación mediante la experiencia trabajadora y la instrucción por personal cualificado que supervisa su labor.
Toda persona será responsable de la producción de los bienes que consume, mediante su participación directa, evitando la especulación que deja los terrenos improductivos y las granjas vacías.
Toda persona recibirá la formación necesaria para vivir dignamente, con el conocimiento de agricultura y ganadería, medicina y alfabetización para acceder a material que lo explica, garantizándose un territorio en que desarrollarla.
Recuperación de los trabajos artesanos, y la dinamización de las zonas rurales, destinándose la maquinaria a intervenciones de urgencia y no habituales.
Toda familia, estructurada, comprometida con los derechos de padres en igualdad con los de las madres, y en beneficio superior de los menores, y en consonancia con la riqueza de la administración pública, recibirá los recursos necesarios para vivir dignamente.
Se introducirá la educación estructurada, en el sentido de potenciar los aprendizajes en relación con las capacidades, de modo que el excedente de unos, mejore el nivel de vida, aventajando al que conseguirían por sí mismos.
La protección de la propiedad privada, y la acciones responsables, permitirán despenalizar y dejar de ser causa de imputación las relaciones entre adultos, en tanto no vulneren los derechos individuales, tal y como serían de no existir la otra persona adulta.
Todo patrimonio pasará a engrosar el fondo público del estado del bienestar, por razón de fallecimiento. La protección de los menores y los alimentos necesarios en el sentido del código civil, quedan garantizados por el Estado.
La movilidad geográfica será obligatoria, por periodos no superiores a tres años, y sin posibilidad de volver a ninguno de los destinos precedentes, y a distancias no inferiores a 200 kilómetros.
Especial relevancia tendrá el compromiso laboral de todos con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, en pro de la descontaminación y la erradicación de intervenciones químicas.

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