Opiniones

Gonzalo Villa

Eso es de muy mala educación. Resurrection

En estos días vemos a Esperanza Aguirre, buscando la grieta por la que resucite Tamayo y semejantes. Es capaz de vender el alma al diablo, si es que no la colocó en preferentes sin posibilidad de devolución, sino después de muerta. Tal vez sea ella Mefistófeles, ¿Qué no?

Decía Echenique, después de un logrado discurso en el mitin de Zaragoza, fuera de ritmo, apresuradamente. - y que las mujeres pueden hacer lo que quieran con su cuerpo- me supongo que los hombres podrían hacer lo mismo. Y es curioso que mientras se azuza a coger a los niños y marchar, dando por supuesto que con ello podrán descansar, si es el hombre el que desea salir de las garras de maltratadoras, lo ha de hacer sin los niños, y por supuesto será objeto de demandas en busca de su dinero y su vida, con la inestimable participación de funcionariado de ese que solo Esperanza Aguirre o sus semejantes, saben dónde perdieron la dignidad. No, no encontrará su decencia reconocimiento, ni por ser pacífico encontrará la paz.

Parece propio de personas decentes que gobiernen candidaturas de izquierdas allá donde sumen para ello, después del poder absoluto del PP, que bien demanda alternancia. Espero que no caigan en el enredo de mejor viuda que mal casada. Encima de lo uno lo otro.

Un poco de voluntad de unión y flexibilidad. Cuando estábamos logrando como país altas cotas de progreso y cohesión social, si una persona acudía a una comisaría buscando convertir a protectores del orden público en cómplices de injusticias, estos la despachaban de manera que no reincidiera en sus viles comportamientos, básicamente asentadas en desigualdades, ingratitud y desconsideración.

Ahora tenemos la oportunidad de dejar atrás esa mala costumbre de acudir a los juzgados con pretensiones infames, que ha llevado a que los funcionarios del orden, se encuentren más a menudo de lo deseable, justificándose en ser padrastros de venganza, porque su señora les ha convertido en ex padres, por las bravas, cometiendo abusos de poder, al amparo de normativa indecente, sobre víctimas de terrorismo.

Si antes proliferaban los expedientes sancionadores que suponían financiación subrepticia del partido en el gobierno, allá donde administraran esas cantidades integradas en los presupuestos, con la pataleta de recursos, pero con la íntima satisfacción del pagador, ahora empiezan a circular citaciones y demandas, que habrán de poner al descubierto, la identidad y las características, de cuantos violan el secreto de las comunicaciones, y cometen injusticias, antes amparadas por la lealtad en los trapos sucios y el doble fondo de los maletines.

No dudo de la nobleza y la excelente educación recibida por los barones autonómicos que dan ejemplo de regeneración democrática, convencidos de que ya se están cegando las cloacas, y hay que poner nuevas cañerías, para que la mierda no se atasque causando una pandemia que incluso a su gente, mande al Hades.

Ya me estoy imaginando el divorcio consensuado, la educación atractiva para todos, la convivencia de los hijos con quien más formación e ingresos posea, la desaparición de los tribunales que saben menos que los aspirantes y que no muestran los exámenes y la solución, la desaparición de los corruptos como Juan Calvino, y la muerte natural en la vejez de los semejantes a Miguel Servet. Por ejemplo.

Y no hagamos como en la guerra civil española, y como se ve muy bien en la película suite francesa, entregando acusaciones sobre los vecinos para que los que usan la violencia, se ceben sobre inocentes, argumentado que ha sido a instancia de parte, y sin argumentar sobre sobres en B, u otros beneficios.

Y sí como en “Lo mejor para ella” en la que a pesar de incluir trama judicial, se aprende eso de la muy mala educación, pero triunfa la buena educación.

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