
Quita
Voces autorizadas reclaman la quita de parte de la deuda que estrangula a países enteros, a muchas personas de esos países, que quieren colaborar en vida económica y social de su entorno. Y que sin duda tienen que aprender a convivir respetando los derechos ajenos.
Se recuerda que la población, que a través de sus representantes se opone a esta medida, es la alemana y asemejada. Y se recuerda también que en los años 1918 y en 1945, coincidiendo con el fin de las guerras mundiales, en las que los alemanes fueron los principales artífices de daños y perjuicios, se les quitaron hasta el 60% de la deuda que tenían contraída y justamente determinada.
No olvidemos que la idea de no pagar la deuda surgida de la primera guerra mundial fue lo que aglutinó a los alemanes en torno al proyecto nazi. Aniquilar a los acreedores, en vez de esforzarse por hacer frente a sus deudas, estás sí, sin argucias piramidales o duros a cuatro pesetas.
Lo que recuerda a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, cuando se estaba armando hasta los dientes con dispositivos militares nucleares, y el actorazo de Ronald Reagan, exponía que ya tenían un dispositivo para defenderse de lo que ya suponía una clara acumulación de armas, que excedía la defensa legítima, con satélites que interceptaban con rayos laser, a misiles enemigos, en lo que se llamó la guerra de las galaxias, y que coincidía con la inminente presentación de la tercera película de la saga, El retorno del Jedi. Pero mira, resulta que ese puro teatro, desencadenó la desintegración de la U.R.S.S. Que ustedes se dirán, ¿y que tiene que ver una cosa con la otra? Pues la tuvo, y a toro pasado (a pesar de las 12 víctimas mortales por asta de toro en festejos taurinos en el mes de agosto de 2015) con todo ese dime y direte, se acabó la guerra fría y vinieron muchos años de tranquilidad, que aún duran.
Y como vemos, nada se podía ya hacer a escondidas, y menos acumular armas para hacer daño, y con ello hacer patria, porque hacer patria con maltratadores y maltratadoras, es como hacer catedrales sin arquitectos que hayan aprendido de errores que las echaron abajo antes de terminarlas, y sino que se lo pregunten a Ken Follet o a las piedras caídas y vueltas a levantar en Notre Dame de París.
Y es ya más que necesaria la transparencia, y no sólo alcanzando a las declaraciones patrimoniales de los nuevos alcaldes y demás cargos públicos, como requisito previo a la toma de posesión.
Se hace más que necesaria la transparencia y con ella la eliminación de los funcionarios de carrera, que a perpetuidad, terminan sirviendo a la injusticia y la delincuencia, desarrollando cuadros de codicia, abusos y violencia sobre quienes determinan indefensos, normalmente inocentes. Mucho mejor puestos de trabajo ocupados por no más de dos años, sin posibilidad de renovación, y con movilidad geográfica a no menos de 500 kilómetros, que evite los vomitivos razonamientos xenófobos, que tanto mal causan a trabajadores y jubilados después de cubrir el periodo de cotización, que la ley procurará superior a los 30 años.
Lo de la quita, iba unido a la mora, en los procesos de concurso de acreedores, insolvencia, quiebra, y demás figuras relacionadas con la imposibilidad de hacer frente a las deudas, bien fuera por falta de liquidez (así es como llaman a la falta de dinero contante y sonante, monedas y billetes de curso legal), o porque efectivamente ni vendiendo todos los bienes y derechos (si es que se pudieran vender, y a ver a qué precio), se podía hacer frente a todas las deudas con terceros o los propietarios (los que habían aportado dinero o bienes para poner en pie a la nueva persona jurídica) y a ver a qué precios.
Claro que tampoco es cuestión de que al abrigo de leyes, por ejemplo, anti desahucios, el personal se dedique a meterse en viviendas a todo lujo, con la tranquilidad de que lo peor que les puede pasar es que les echen. Y más si pueden empezar a hacer dinerito que no haga frente a las deudas del pasado. No está bien pedir dinero a quien la ley te permite no devolvérselo, que al fin es lo que pasaría si el banco paga equis por el piso, y el que vive en el piso no paga equis al banco. Todo con su justa contraprestación.
O como si una mujer reclama cantidades a otra, sin contraprestación y a cambio de malcriar a los hijos de ésta. Aparte de echarle de la casa que sigue pagando y pagó. Y desde luego no asumiendo la devolución de tales cantidades cuando la situación patrimonial se da la vuelta. Eso si no tiene a su servicio a los llamados servidores públicos o del orden público, para cometer actos mafiosos, terroristas y asesinos.
Definitivamente hay que quitar, sí, para que la tentación de abusar, no sea. Y las personas puedan ser, en el peor de los casos, trabajadoras e inocentes.
Y para ello hay que empezar porque los hijos e hijas puedan recibir de sus padres, la educación para ello. Padres, por supuesto, que la tengan, y más si las mamamás carecen de ella.
Y una frase ejemplar: Matar a un hombre para defender una idea, no es defender una idea, es matar a un hombre. Es lo que hizo Juan Calvino, con Miguel Servet.
Y un hecho constatable: en las regiones más inseguras del mundo prolifera la combinación de fracaso escolar a posta, drogadicción y políticos cautivos de personas que no se forman.
Y algo que no debería padecer ninguna persona: Un alma fuerte se pone de manifiesto cuando permanece calma y serena al sufrir un castigo injusto, por una culpa que no le corresponde. (Nicola Porpora en su ópera Polifemo)
