Opiniones

Gonzalo Villa. No creo que lo haya hecho

No me creo que lo haya hecho. No pasa nada; ojos que no ven, corazón que no siente. ¡Ay madre, que disgusto se va a llevar! ¡Qué divertido es esto! Soy una hija horrible. Voy a volver. ¡No pienso volver a la torre, NUNCA! Soy un ser humano despreciable. ¡Es el mejor día de mi vida!
Perdona, no he podido evitar darme cuenta de que sufres una lucha interna. Madre sobre protectora, viaje prohibido. Me parece un asunto serio. Pero voy a tranquilizar tu conciencia. ¡ESTO ES MADURAR! Rebelarse un poco. Una pequeña aventura. ¡Es bueno!, saludable incluso. (De Enredados. Rapunzel, Hermanos Grima)

Cuando veo la devoción incondicional por una persona de escasos méritos, cuando no, notables despropósitos, asentando por contraposición la apatía, cuando no la desconsideración frente a personas que se esfuerzan continuamente, y luchan denodadamente, incluso contra los elementos y las elementas, para sacar adelante a sus hijos e hijas, buscando mejores oportunidades, para que puedan ser mejores personas, evitando la desgracia y ennoblecer su persona y con ello ofrecer un porvenir mejor a sus protegidos, no puedo menos que recordar Psicosis, de Alfred Hitchcock y a la madre castrante, que aún momificada, destroza la afectividad y la sexualidad del hijo, acabando con cualquier posibilidad de que tenga hijos, de crear vida, más allá de la suya. Y esto que no sería más que una extinción voluntaria, sin aparentes perjuicios para tercero, suele con frecuencia precipitar aquello de – huye de los que están dispuestos a morir por la madre, porque suelen provocar también la muerte de muchos otros, a menudo antes que la propia, y a veces en lugar de la propia.

Por ello, para salir de esta crisis de los cinco millones de parados y de los que van a salir y entrar, vulnerables y expuestos a desconsideración, lo primero que hay que hacer es salir del hogar paterno no más tarde de los veinticinco años, para sólo volver de visita. Esto creará personas sanas, maduras e integradas en la sociedad, capaces de amar y trabajar.

Con las estructuras lógicas de hoy en día, no se puede tener más perspectiva que seguir recayendo en los mismos errores. Y otros en sus aciertos, claro.

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