Opiniones

Ignacio Belanche

París bien vale una reflexión

Los atentados terroristas que recientemente han sacudido a la capital francesa nos han vuelto a pinchar el globo de la aparente  seguridad que disfrutamos en Europa.  Ya sabíamos algo de esto desde los atentados en Madrid 2004 y Londres 2005.  Nos han hecho tomar conciencia de la indefensión de la población civil frente a la barbarie integrista y, de paso, nos han generado numerosos interrogantes, de los que seguramente los servicios secretos del mundo occidental, llámense CNI, MI6, CIA o MOSAD, tienen más respuestas de las que están dispuestos a reconocer.

¿Quién les vende las armas de fabricación soviética? ¿Dónde logran su financiación? ¿Quién les compra crudo de extranjis?¿Qué tipo de apoyo tienen en los países del golfo?

Y de puertas adentro, ¿a quién beneficia este estado aterrorizado de la población?  ¿hemos aprendido algo desde la invasión de Iraq y la foto de las Azores?  Parece ser que el recorte de las libertades individuales y la autocensura informativa van a ser las víctimas colaterales de las propias víctimas.  Pero la política exterior de los países de la Unión Europea y el tratamiento del conflicto en Siria, en Iraq, en Afganistán, en Libia o en Palestina, debería ser objeto de seria revisión y reflexión por parte de nuestros respectivos gobiernos.  Escuchando estos días el mea culpa entonado por Tony Blair en cuanto a la justificación de esa invasión (armamento químico que no apareció) y las consecuencias derivadas en la creación de un estado fallido, es como para estar bastante preocupados por el manejo de nuestros líderes en el complejo panorama internacional.

Mal haríamos si, como dice el refrán, no pusiéramos nuestras barbas a remojar. Porque el terrorismo islamista, inspirado, financiado y planificado fuera de nuestras fronteras, ha sido llevado a la práctica por ciudadanos europeos.  Sería también cuestión de hacer autocrítica y no fiarlo todo a la cesta de los huevos de la intervención militar.  ¿Qué tipo de políticas de inserción se han llevado a cabo con un determinado sector de población?  ¿Qué recursos educativos se han utilizado? ¿Qué salidas profesionales se ha puesto a su disposición? ¿Qué tipo de infraviviendas e infra servicios han tenido en los últimos lustros?  Porque cuando se alimenta la desestructuración, la falta de empleo, de acceso a la cultura en su más amplia extensión, estamos cerca de la alienación individual y del lavado de cerebro sectario a que se somete a esta gente.

PD: Mi más sentido pésame a las familias de las víctimas

 

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