
Un asesino en los Puertos de Beceite
Somos varios los colectivos que confluimos en la bella orografía de la Comarca del Matarraña. Desde quienes se ganan la vida en sus actividades agrícola-ganaderas, pasando por los que disfrutamos de esta ventana a la naturaleza en sus distintas vertientes: paseantes, montañeros, seteros, cazadores, bikers, motrocrosistas, quadqueros,....
Bien es cierto que a veces la convivencia no es fácil. La gente que es respetuosa y educada en su devenir diario suele serlo también en el monte. Y quienes no atienden más que a sus propias reglas y se consideran el ombligo de su microcosmos, siguen alimentando su ego y el de sus circunstancias. Así que, a veces, existen fricciones y roces entre quienes suben a pie o en bici por estos parajes, quienes cazan en ellos, quienes hacen de las pistas forestales su particular circuito dakariano o quienes pastorean su ganado por la verde campiña.
Pero desde este pasado fin de semana tenemos un asesino entre nosotros. En la pista que une Valderrobres con Beceite dirección Arnes, un amigo ha topado con un cable asesino, colocado de lado a lado a la altura del pecho, en una pista pública, ningún camino particular. El susto ha sido morrocotudo, sin daños mayores para lo que podía haber sido. Pero uno no deja de pensar que cualquiera de nosotros podía haber circulado o viandado o qué se yo y tuviera la parca esperando sentada a la boreta del camí.
Espero que estas líneas sirvan de toque de atención, de denuncia pública, de llamada a la cordura, porque cualquiera que sea el agravio sufrido por el delincuente que ha preparado semejante trampa mortal, nada justifica tan cobarde y rastrera acción. No tengamos que lamentar algún accidente cuyas secuelas sean irreversibles.
