Funcionarios que funcionan Tarde del 19 de julio, 2012. Se declara un incendio en las inmediaciones de la desembocadura del río Tastavíns en el Matarraña. Las llamas se pueden ver desde Alcañiz y, por la noche, las cenizas caen sobre Valderrobres. Sus habitantes contemplan con gran preocupación desde sus casas las grandes llamaradas que parecen querer engullir las instalaciones del Matadero Comarcal. Agentes de Protección de la Naturaleza en labores técnicas, miembros de la Guardia Civil en tareas de control de tráfico y accesos, bomberos de la Generalitat, soldados de la Unidad Militar de Emergencias con base en Zaragoza además de cuadrillas y brigadas forestales de la Diputación General de Aragón luchando por tierra y aire. Trabajando ininterrumpidamente y por turnos durante toda la noche. Su rápida intervención, su eficaz labor, contribuyeron a tener el fuego controlado y casi extinguido en 24 horas evitando una catástrofe natural como la ocurrida en Horta de San Juan o Ejulve recientemente.
Noche del 1 de agosto, 2012. En un pueblo de la Comarca del Jiloca, un chaval de unos 10 años juega con sus amigos en la zona de columpios. A veces hacen el bruto y esta noche toca cruz: el eslabón que sujeta la cadena al columpio se suelta y el muchacho aterriza de espaldas contra la valla que delimita la zona de juegos, impactando su cabeza contra un barrote. La brecha es fea.
Lo trasladan al centro de salud de Burbáguena en donde, sobre las 00.30 horas el médico y la ATS de guardia lo rasuran, limpian la herida, lo sedan y lo cosen. Una vez realizada la cura y a la vista de su estado lo derivan al Infantil en Zaragoza donde permanece en observación a la espera de una evolución que resulta positiva y le permite volver a casa por la tarde. Tanto los sanitarios de atención primaria como los del hospital demostrando a horas intempestivas su gran profesionalidad y buen hacer.
Son sólo dos ejemplos de este verano. En estos tiempos en los que algunos políticos, así como algunos tertulianos y tertulianas televisivos (cuyas intervenciones dan asco) y ciertos medios de comunicación han contaminado la palabra funcionario. En estos tiempos en los que se intenta presentar al funcionario como un vago que se pasa la mañana tomando café, haciendo poco o nada en su puesto de trabajo. En estos tiempos en los que se justifica que se les reduzca el sueldo, sus vacaciones y se aumente su horario laboral, sirvan estas líneas para rendirles mi particular homenaje.
