Opiniones

Ignacio Belanche

Nieves Ibeas

El pasado fin de semana la portavoz de Chunta Aragonesista  en la Cortes de Aragón anunciaba su retirada de la cosa pública a partir del 1 de enero de 2014.  Alegando razones personales y tras 10 años de dedicación en cuerpo y alma a defender unas siglas y unos valores que compartimos muchos aragoneses,  decidió que era el momento de volver a su trabajo en la Universidad de Zaragoza, dando paso a otros compañeros.

Independientemente de que quien lea estas líneas comparta o no simpatías con su persona y lo que representa, le tengo que decir que se marcha de la política una persona HONESTA, con mayúsculas.  La primera diputada y portavoz que, con el fin de ahorrar dinero a las arcas públicas,  ha renunciado a llevar escolta o coche oficial, ejemplo que no ha sido seguido por ningún otro. Una persona con unos fuertes principios, una gran capacidad de trabajo y, muy importante, una sintonía con los problemas de la calle y de la gente de a pie que ojalá fuera el denominador común entre nuestros representantes.  Porque esa capacidad de empatizar, de ponerse en la piel del ciudadano corriente, le ha hecho enfrentarse a la injusticia social y a toda esta batería de medidas que repercuten directamente no sólo en las clases medias sino también en las personas menos favorecidas.   Distintos colectivos y asociaciones tenían en ella a una persona capaz de escuchar y entender sus problemas, comprometida como para intentar, mediante su actividad parlamentaria, cambiar el status quo de las cosas.  Ferviente defensora de los derechos de la mujer, nos ha dado ejemplo de lucha y de reivindicación del papel de la mujer como pilar básico en nuestra sociedad.  Y ha sido ella quien en calidad de responsable de sanidad en el partido ha defendido la construcción de un hospital público en Alcañiz y quien en numerosas ocasiones ha visitado el Bajo Aragón por este motivo.  Sus frecuentes  interpelaciones en Cortes, ejerciendo la oposición desde la seriedad y el rigor, han puesto en el candelero un proyecto que nos afecta a todos los habitantes de esta parte del sur de Aragón.

Su marcha coincide con la de otro representante político quien tras treinta y muchos años en política dice ahora que hay que renovar.  En fin, unos dicen lo que hay que hacer y otro predican con el ejemplo, entendiendo la política como algo temporal y no “pa cutio”, como decimos en Aragón.

Mucha suerte, de ahora en adelante, y muchas gracias, compañera.

 

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