Opiniones

Ignacio Belanche

Va de pabellones

En mi pueblo hay un jaleo digno de mención a cuenta del pabellón de deportes.  Resulta que parte de la ciudadanía zaragozana quería cambiarle el nombre.  En lugar del príncipe que nunca vino a inaugurarlo, le querían poner el de el entrenador del equipo baloncestítico titular de la cancha, recientemente fallecido y a quien todos tenían gran admiración y respeto.   El caso es que los mandatarios municipales tiraron de brocha y los contrarios a la medida tiraron de juzgado.  Ahora tenemos un pabellón fantasma, carente de identidad.  La estructura aguanta y aguantará los vaivenes de las disputas políticas de turno pero el daño ya está hecho.  Mira tú si no habrá problemas más importantes que solucionar!!

En mi pueblo de adopción, Valderrobres,  también estamos de reparaciones en el pabellón.  Tras años de penurias en las que hacer deporte  era una buena preparación para los Juegos Olimpicos de invierno de Sochi,  parece que la nueva cubierta pondrá fin a la falta de aislamiento y climatización.

Bienvenidas sean las mejoras que fomenten el uso de esta infraestructura tan necesaria.

Y el último pabellón que quiero mencionar es el franquista,  en forma de cruz de los caídos, que tenemos en el pueblo,  el que aguanta carros y carretas, pintadas y actos vandálicos varios.  Pese a los esfuerzos municipales por tenerlo limpio y escoscao, siempre hay por ahí algún bandarra que se empeña en afear la memoria de los caídos por Dios y por España.  ¿Será posible?

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image