Los alumnos del Taller de Poesía leerán hoy sus poemas
Como había anunciado en el anterior artículo (reconozco que los míos no son exactamente artículos de opinión, sino una mención de acontecimientos significativos, en mi opinión, claro), los alumnos del Taller de poesía harán una lectura de su trabajo en el Liceo, hoy martes 19 de junio, a las 19hs. Es muy satisfactorio ver cómo va culminando un proyecto que nos habla positivamente de la naturaleza humana, cosa que nos hemos (o nos han) desacostumbramos a considerar. Un proyecto que nos habla de creatividad, superación de barreras, ilusión por construir a través de la experiencia liberadora de la palabra.
Los primeros pasos de acceso a la experiencia poética, a través de la lectura, ha sido revelador: cada poema era recibido por los alumnos del Taller como una posibilidad abierta a la participación emocional en la escritura, como si esos ecos que resonaban en las palabras les hablasen de una armonía que no les era ajena. A través de esas primeras lecturas comenzaron descubrir la belleza, la música, la magia de la poesía. Comenzaron a componer, a través de diferentes juegos creativos, sus primeros poemas, mostrando desde un primer momento no sólo una gran sensibilidad, sino también una capacidad sorprendente de expresar la riqueza de un mundo interior, sus “sueños”, sus sentimientos.
De esa manera se ha ido conformando, semana a semana, un libro que próximamente será presentado en sociedad. No sólo es el resultado del trabajo creativo de un grupo especial, sino la constatación de un potencial muchas veces ignorado: ellos han sabido sugerir con imágenes potentes e inauditas una mirada singular hacia la realidad y hacia ellos mismos, han logrado evocar emociones, recuerdos, ilusiones, han despertado sentimientos dormidos, han intuido relaciones entre mundos distantes, abriendo significados nuevos ante lo cotidiano, multiplicando las posibilidades de significación, han logrado ser ellos mismos, poetas, dueños de un decir único, original, y nos han dado a todos una lección entrañable de hondura, de autenticidad, de intensidad en las emociones, de armonía estética.
Para mí ha sido un enorme privilegio dictar este Taller, una aventura hermosísima en la que las palpitaciones de la intuición poética, y los ecos íntimos de estos nuevos poetas, me han enriquecido y deleitado enormemente. Con ellos he comprobado, una vez más, que la poesía es la forma de hallarse en la vida más intensa y más humana, de vernos a nosotros mismos ya no en nuestras limitaciones, sino en nuestras posibilidades, que trascienden límites, y rozan lo infinito.
