Desde el año 2009, el Instituto Cervantes viene promoviendo la celebración en toda la comunidad hispanohablante de una fiesta de la lengua que se celebra el sábado más próximo al solsticio de verano: el día E.
El Día E nació como un proyecto para difundir la cultura en español en los cinco continentes.
El pasado sábado 18 de julio se ha celebrado el Día E con diferentes actuaciones culturales y la votación mundial de la palabra favorita del idioma.
Actualmente, quinientos millones de personas hablan español, y muchos la consideran la lengua del futuro, ya que es la segunda mas estudiada en el mundo, y la tercera mas utilizada en Internet.
Es el idioma oficial en veintiún países, y a pesar de la amplitud geográfica que ocupa, se considera un idioma homogéneo, porque mas allá de las variantes locales mantiene un mismo aire de familia: millones de personas se comunican en una misma lengua, aunque con diferentes giros, matices o acentos. América se puede cruzar de norte a sur hablando una sola lengua. Una lengua, por otra parte, que tiene mil años de historia, que ha conquistado once Premios Nóbel, (seis latinoamericanos, y cinco españoles).
En esta tercera edición, se ha contado con el apoyo y participación de treinta personalidades de los más diversos campos del saber, que han expresado lo que supone para ellos hablar español y han propuesto una palabra que consideran su favorita.
ALBORADA- BAILAMOS- VERDAD- MURCIÉLAGO- JESÚS- TÚ- LIBERTAD- han competido con TERNURA- SOLIDARIDAD- MADRE- SUEÑO- RESPLANDOR. Algunas de estas personalidades han expresado su preferencia por las palabras ALEGRÍA- MURMULLO- SÍ.
Todas son bellas y llenas de significado. Y al margen de la lengua que hablemos, creo que, a propósito del Día E, cabría una mínima reflexión acerca del valor de las palabras y del sentido de la comunicación.
