
Pasear por Alcañiz.
Dar un paseo por las calles de Alcañiz en los últimos tiempos, da pena. Acudir a un parque con los niños, es jugarse el tipo; barandillas que se han roto y no se han repuesto, dando paso a un ribazo por el que si tienes la mala suerte de caer, te han de recoger en el río; aceras invadidas por los lodos, piedras y demás desprendimientos de la montaña con la que linda; de nuevo parques en los que nos encontramos el hormigón al que está sujeto el tobogán sin recubrir de ningún material de los que ahora hay homologados para parques infantiles; puentes para que los niños pasen andando a los que les faltan tablas, con el peligro que esto implica… Socabones en las calles principales, aceras con baldosas sueltas, árboles plantados en una acera por la que no pasa ni un carrito de bebé, y que encima se han torcido, por lo que tienes que pasar agachado…… en fin, desolador. Obras que se encuentran sin vallar debidamente (porque una cinta de policía local, no se puede considerar un vallado….) al lado de un colegio en la que además, como se encuentra a la espera de realizar la segunda fase, (la primera está terminada y recepcionada por el Ayuntamiento) los cantos de los bordillos están vivos, con lo que si un niño se tropieza, no se hará sólo un raspón en la rodilla…. Podría seguir, puesto que la ciudad se encuentra en un estado lamentable, pero es perder el tiempo, ya que en boca del señor Alcalde, “los que haces en los cuatro años de legislatura, no cuenta para nada, la gente sólo se acuerda de lo que haces los cuatro últimos meses”. Por lo tanto, señores, sólo nos quedan tres años y medio para que nuestra ciudad pueda lucir un poco mejor.
