
Nunca he escrito anteriormente de una forma continua en ningún periódico, ni siquiera me lo había planteado, siempre he pensado que para eso están los periodistas o los que saben expresar sus emociones a través de las letras. Pero bueno, tras una entrevista por el tema de las filtraciones de San Pedro, Pellicer me insistió, al final le dije que sí, y hoy por desgracia me toca escribir.
Lo mío son las ciencias, la geología, y quería contaros cosas sobre mi profesión, las obras donde trabajo, parajes naturales bajoaragoneses, o problemas geológicos de actualidad.
Pero hoy no puedo, tenéis que comprenderme, necesito desahogarme, escribiendo sobre las virtudes de algunas personas, de esas que regalan nobleza, bondad, simpatía, naturalidad y que te hacen olvidar de los problemas del mundo por un momento. Personas que siempre tienen una sonrisa para ti, aunque por dentro lleven lo suyo. Cuando en un núcleo familiar tienes la gran suerte de contar con una de estas personas, la sensación de armonía y felicidad es total.
Es muy complicado asimilar que no voy a poder ver nunca más a mi único primo, y que tenga que ver las noticias una y otra vez, para ver el maldito helicóptero que le quitó la vida. Se nos ha ido un héroe, un sufridor, que a pesar de los reveses que le dio la vida, nos entregó como nadie, toda su humanidad.
Mi hermano y yo, hemos perdido otro hermano, ese con el que hemos compartido todo, lo bueno y lo malo. La vida castiga con dureza, dicen que el tiempo todo lo cura, pero esto va a ser muy jodido, porque cuanto más tiempo pase, más le echaremos de menos.
Aunque cada vez me cuesta más creer en Él, querido Angus, junto a tus compañeros, que Dios os acoja en su gloria.
