
Todos contra el fuego

TODOS CONTRA EL FUEGO es y ha sido un lema muy utilizado para concienciar a la ciudadanía sobre los Incendios Forestales.
Cada verano en territorios como el nuestro los Incendios Forestales se ponen de actualidad y aparecen ante nosotros siendo una de las mayores amenazas de aniquilación de nuestros bosques y espacios naturales, a la vez que pueden poner en jaque a los pueblos y por tanto a las personas.
La amenaza del fuego en los montes aparece con el estío y va a depender de diversos factores como la sequía acumulada, el estrés hídrico, las tormentas de verano, los descuidos y negligencias humanas, la adversa meteorología en determinados días, los vientos cálidos de bochorno o la sequedad atmosférica entre otros, de que los bosques sobrevivan un verano más ante el fuego o por el contrario ese fuego descontrolado en forma de incendio forestal les de un buen bocado en forma de cenizas, muerte y desolación.
Hay factores naturales incontrolables por el ser humano como son las tormentas secas, tan habituales en los días de verano en la provincia de Teruel, cuando miles de rayos pueden caer sobre la tierra pudiendo su descarga prender en cualquier zona de monte. Ante ello una buena red de vigilancia y un operativo de extinción de actuación inmediata comprendido por cuadrillas especializadas en la lucha contra el fuego y medios de pronto ataque que incluyen helicópteros están hoy dispuestos día a día gracias a la administración pública. Trabajos de alta especialización y también de alto riesgo que deben de ser bien considerados y tratados tanto contractual como económicamente.
Pero hay muchos factores de inicio de incendios en los que sí se puede hacer y mucho por las personas implicadas ya que las causas humanas están detrás de una gran cantidad de esos incendios: negligencias por uso del fuego en quemas agrícolas, mal uso de barbacoas, descuidos en el uso de maquinaria ligera en trabajos con cortadoras radiales o equipos de soldadura, consecuencias del uso de maquinaria pesada como lo que está ocurriendo cada vez más con las cosechadoras… , son causa de incendios forestales y tenemos que mejorar en esos usos para evitarlos. Las cosechadoras son todavía una asignatura pendiente que está por estudiar mejor y aprobar; la foto que acompaña este texto es del incendio del pasado lunes 27 de junio que prendió en el cereal que se estaba cosechando y alcanzó el pinar anexo de grandes dimensiones en la llamada finca de La Codoñera en el término de Estercuel. La pronta detección e intervención de los medios de extinción, el amplio operativo desplegado ante la previsible gravedad que podía tener el incendio y la eficacia del trabajo realizado en un día en que la meteorología, aunque inicialmente adversa, permitió poder actuar con eficiencia, fueron factores decisivos para no hablar hoy de miles de hectáreas pérdidas y abrasadas. Todos, digo todos, podemos hacer algo para evitar el incendio forestal, desde la precaución hasta la extinción; por eso recalcamos en este inicio de verano como lema principal para conservar nuestros bosques: ¡TODOS CONTRA EL FUEGO!
