Opiniones

Joaquín Egea

Oh capitán, mi capitán

Con estas palabras despiden los alumnos al profesor Keating (Robin Williams) al final de El club de los poetas muertos (Peter Weir en 1989) reconociendo la labor del profesor y agradeciéndole todo lo que les ha enseñado durante el curso que han estado juntos.

La noticia de tu enfermedad ha supuesto un gran mazazo para mi. Un croché de derechas, doloroso por lo inesperado, de esos que a veces te da la vida para probar nuestra valentía.

Mientras asimilaba y digería la noticia vinieron a mi memoria las palabras “Oh capitán mi capitán”. Es extraño cómo funciona nuestra mente y cómo evocamos recuerdos que parecían profundos y olvidados. Recuerdos que aunque aparentemente no tienen relación entre sí, si que guardan cierta correlación con lo que acontece a nuestro alrededor.

No son estas palabras de tristeza o despedida, son palabras sobre todo de agradecimiento y reconocimiento. Palabras que quizá debería haber dicho antes, porque son palabras que te mereces: amigo, compañero. Porque eso es lo has sido para todos nosotros desde que te conozco.

Allí estabas mi primer día, sonriente y bonachón, acogiendo bajo tu regazo al recién llegado dispuesto a enseñar con humildad todo tu saber.

Cómo olvidar tu primera regla del mantenimiento: "Comprobar si hay tensión en la máquina". Esta frase debería estar en mayúsculas en todo libro de mantenimiento. La de veces que me has evitado horas de reparación gracias a esta tu primera máxima.

A tu lado he aprendido muchas de las cosas que hoy sé, pero sobre todo he aprendido a enfrentarme serenamente a los problemas dando la justa importancia a cada cosa.
Pero no sólo has sido estupendo compañero, has sido amigo dentro y fuera del trabajo. Esas ricas calçotadas, con la estupenda salsa que hace tu mujer y las otras quedadas que hacíamos que no eran sino ritos de convivencia que sirvieron para crear una familia donde sólo había un grupo de personas y como buen patriarca siempre te preocupaste de nuestro bienestar y del de nuestras familias.

Coge fuerzas, descansa. Te estaremos esperando. Nuestra gran familia está necesitada de una gran fiesta para celebrar tu recuperación.

Oh capitán, mi capitán.

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