
Sueños…
Lo mejor que me ha pasado en la vida es la paternidad, nunca me hubiera imaginado que dos personicas cambiaran tanto mi vida. Pero de mis experiencias como padre ya comentaré otro día.
Lo que me gustaría compartir con vosotros es la sensación que me produce dormir a mi niña pequeña en brazos, con la mayor ya no puedo. Porque sí amigos mis hijas son de las que les gusta dormir en brazos de su papá.
Aunque no hay horario fijo digamos que la cosa empieza sobre las 9 de la noche. A esa hora me cito en una habitación completamente a oscuras con mi hija pequeña acompañado de una pequeña radio. Ella aún no habla, pero a su manera me demuestra bien a las claras que mis intenciones y las suyas no coinciden.
Empieza entonces un ritual que suma canto y baile y que se repite como un mantra mientras recorremos a oscuras la habitación. Ella en un principio protesta y se remueve nerviosa, pero poco a poco va acomodando su cuerpecito para acurrucarse en mis brazos. Es entonces cuando esta conjunción de canto y baile junto con los sonidos de mi pequeña radio consiguen que al igual que los “Danzantes Mevlevi” mi mente empiece a pensar libremente, evadida de la realidad, y digamos que empiezo a soñar despierto.
Y ¿que sueño?.
Sueño en un país mejor donde no ocurren las desgracias que escucho por la radio, donde la gente no se tiene que jugar la vida para venir a este país porque le sobran oportunidades en sus lugares de origen, donde nadie se queda en la calle por no pagar la hipoteca porque la vivienda en un derecho irrenunciable, donde la sanidad es un derecho y no un lujo para unos pocos. Sueño en definitiva en un mundo más justo donde nuestra primera preocupación sea el bien de los que tenemos a nuestro lado. Sueño y sueño…..
Un ronquido me despierta de mi ensoñación, ¿Habré sido yo?... un pequeño cuerpo se estremece. Se ha dormido mi pequeña.
La deposito en la cama mientras sigo dando vueltas a mis ensoñaciones. Buenas noches cariño, mañana quedamos a la misma hora.
Mientras salgo de la habitación el mundo vuelve a ser como es, injusto y en cierta forma inmoral, pero siempre me quedará ese pequeño reducto de paz que comparto en privado con mi hija pequeña.
BUENAS NOCHES
