Opiniones

Joaquín Egea

EL PASEO

 

¿Cuál sería su paseo ideal por Alcañiz?, ¿A dónde enviarían al turista despistado que quisiera conocer nuestra ciudad?

Quizá sea la proximidad la Semana Santa pero el hecho es que uno de mis paseos favoritos es aquel que discurre por las mismas calles que la procesión del Santo Entierro el Sábado Santo por la tarde.

El casco antiguo de Alcañiz, tanto las calles de abajo como las de arriba, es testigo del discurrir triste de imágenes y tambores. La estrechez de sus calles, angostas en alguno de sus tramos, favorecen la creación de un ambiente de solemnidad y recogimiento perfecto para el acto que se conmemora.

Comenzamos nuestro paseo en la Plaza de España bajando por la Calle Mayor hasta llegar a los Almudines que nos conducirán hacia el Muro Sta. María. Acompañamos al Guadalope río arriba hasta la Calle Mayor, para subir hasta llegar de nuevo a la Plaza España comenzando así la segunda parte del paseo que nos conducirá por la Calle Alejandre y Calle Caldereros hasta la Plaza San Francisco.

Transitaremos por la Calle de el Carmen hacia la Plaza Mendizabal para acabar por la Calle Blasco llegando al final de nuestro paseo por la subida del teatro y de nuevo a la Plaza de España.

Si algo reprocho a la procesión del Sábado Santo es la rapidez de la misma, en dos horas se realiza todo el recorrido sin casi pausa y con muchas prisas. Pero usted tómese el tiempo que necesite en realizarlo y dígale a ese turista despistado que no corra en hacerlo, que se recree y mire; lo que se contempla es historia alcañizana y merece la pena invertir, nunca perder, todo el tiempo necesario.

Si hace mucho que no realiza este paseo al final seguramente esté muy satisfecho con su ciudad; capital del bajo aragón, histórico y administrativo, que se erige majestuosa alrededor del cabezo Pui Pinos a orillas del Guadalope. Verá la ciudad como todo hijo ve a su madre, siempre joven y hermosa a pesar de las marcas del paso de los años.

Creo que la visión del turista sería muy diferente, seguro lo que él vea sea una ciudad sucia y vieja que languidece lentamente. Desconocedor de las antiguas glorias alcañizanas el visitante se enfrenta a la verdad de un paseo que ofrece a sus visitantes un gran catálogo de edificios vacíos, negocios cerrados, casas en ruinas y solares inertes. Aunque no es mal exclusivo del casco antiguo, es aquí donde se generaliza y es más llamativo.

Como alcañizano ausente durante años aprendí a amar mi ciudad por boca de mi padre, a través de sus imágenes y orgullo alcañizano llegué a creerme un privilegiado por ser del mejor pueblo de España, ahora sin embargo me duele Alcañiz.

Me duele ver como languidece, como se cierran negocios que nacieron siendo sueños, negocios que creaban riqueza y ayudaban a crear empleo y fijar población. Me duele ver como calles otrora sinónimos de lujo y grandeza para sus comercios se llenan ahora de puertas cerradas y edificios abandonados.

Me duele ver como se degrada y se abandona su casco histórico buscando la modernidad y comodidad de los nuevos barrios.

Me duele ver como un emblema de la ciudad, su Casa Consistorial, y su edificio adyacente La Lonja que configuran una de las plazas más bonitas del país,que ya de por sí justificarían una visita, se encuentran casi en estado de abandono. Sobre todo La Lonja que tras el traslado de la biblioteca se ha convertido en poco más que un almacén.
Vivimos como las viejas glorias del cabaret que una vez mayores, arrugadas y feas se empeñan en obviar el paso del tiempo deleitándose en el recuerdo de lo que fueron.

Nos emociona el recuerdo de las carreras en el circuito urbano y sin embargo no somos capaces de darle el homenaje que merecen en toda la ciudad que si por algo fue conocida una vez fue precisamente por albergar un gran premio urbano. Una solitaria bionda con una pequeña placa y una, desgastada ya, línea de meta son el único recuerdo, para aquellos que lo saben, de lo que un día fue el circuito urbano.

Decimos que tenemos una de las mejores Semana Santa y sin embargo pocas cosas lo atestiguan en el pueblo y dudo que sea poco más conocida fuera de los límites de nuestra provincia.
Se nos llena la boca con ser la capital del Bajo Aragón y después somos  incapaces de ofrecer a los vecinos de los pueblos colindantes los servicios y la hospitalidad que merecen; son estos pueblos y los servicios que podamos ofrecerles los que asegurarán nuestro futuro como ciudad.

En el reciente concurso de Carnaval de Cádiz ha ganado una comparsa cuyo tema principal dice “un hombre cobarde no conquista a una mujer bonita”; así pues habrá valiente que se anime a enamorar a esta mujer bonita, Alcañiz, que sea capaz de enamorarla y llevarla a lo más alto como se merece.

 

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