Sentido común Aunque soy consciente del laberinto en donde me metía, me resulta curioso que cuando ceno con mi familia o me voy a tomar algo con algún amigo, en todo momento surgen comentarios sobre la política a pesar de ser una actividad que esta claramente desprestigiada en nuestro país. Hay ganas de eliminar a la política pero por otro lado las personas tienen necesidad de hablar de ella, lanzan su critica mas profunda al sistema creado pero por el contrario los que participamos en la actividad pública sin ánimo de lucro en actividades varias siempre somos los mismos en nuestro pueblo. La lectura inicial que saco es que en este proceso de más de treinta años de democracia nuestra sociedad ha fallado en la creación de espacios comunes de convivencia que permitan que las personas vean natural participar en la actividad de su barrio, municipio o ciudad.
Josep Ramoneda comenta acertadamente a lo largo de estos años se ha ido enfriando la democracia y fomentando la indiferencia, y la política ha ido perdiendo autoridad en beneficio de los expertos vinculados a las instituciones bancarias como por ejemplo es el caso del actual ministro de Guindos. Frente a ello, es cierto que la izquierda tiene que desarrollar una profunda renovación de ideas, conceptos y personas, pero también hay que ejercitar la pedagogía para fomentar el sentido común. Les pondré un ejemplo muy sencillo.
Como sabrán, he decidido participar en un proyecto político ligado a la socialdemocracia porque entiendo que a pesar de los errores y los defectos que se han cometido, es la mejor herramienta que yo considero para poder ayudar a avanzar a un pais como España. El hecho de que haya considerado participar de un proyecto, no quiere decir que yo no tenga opinión personal sobre determinadas posturas, posiciones y decisiones políticas que ha tomado el partido en donde participo, estando de acuerdo en algunas decisiones y en otras no.
Me produce cierta curiosidad observar como la gente cuando entabla una conversación contigo y sale el debate político se piensan que soy un espartano defensor de Rubalcaba, Chacón o Guerra, ven al supuesto político y no a la persona de calle, y les intento explicar. ¿Mi vida tiene algo que ver con la vida que lleva Rubalcaba o valenciano? ¿Creen que mi visión de la política es la misma de la que puede tener el señor Bono o el señor Alfonso Guerra? Sinceramente, les digo que no. Soy miembro de la clase media- baja que gastó sus ahorros en formación universitaria superior, hago ajustes familiares para afrontar de la mejor manera la crisis económica.,le meto, muchas horas a mi trabajo e intento trabajar por crear un espacio cívico común porque entiendo que los ciudadanos tenemos que aportar nuestro tiempo para mejorar nuestro espacio de convivencia. Si usted tiene una vida semejante, participe en algo si no quiere que esto se nos vaya al garete.
