Opiniones

Jorge Abril

Buona Serata

El discurso es la herramienta para poder ampliar el círculo de confianza de la gente , y en muchos caso, dependiendo de como usas esa herramienta para reducirlo y generar sospechas y precauciones ante el mensaje que transmite el orador.  Los disursos mas importantes de la historia se han fundamentado en la mezcla de la capacidad de generar empatia con el ciudadano ordenando principios creibles, convincentes y realistas.

Muchos ciudadanos creyentes y no creyentes asistimos hace relativamente poco tiempo al proceso de elección de nuevo papa que dominará las almas de millones de cristianos católicos de todo el mundo, dentro de la ceremonia y el boato tan característico del Vaticano. Un hombre serio con gafas  antiguas se aproximó al balcón de la basilica de San Pedro rodeado de cardenales que irradiaban púrpura y oro con un crucifijo gastado, zapatos viejos y gesto adusto. El Obispo de Roma, heredero de Pedro y emisario de Dios en la tierra, no quiso adentrarse en terrenos escatológicos, sino que por el contrario quiso ser educado y se despidió de muchos Romanos y de miles de ciudadanos creyentes de todo el mundo con un Buona Serata.
Tal y como comenta Teixidor " las palabras son las gafas del cerebro. Son el filtro por el que se percibe el ecosistema" y las palabras de Francisco marcaron el rumbo de un sueño para muchos de nosotros: Construir una iglesia  basada en los principios básicos del cristianismo y adaptada al rumbo del siglo XXI.

Les recomiendo que se lean el discurso del Cardenal Vicente Enrique y Tarancón en ocasión del pregón de Semana Santa de Alcañiz y que puede darnos alguna luz en este tunel en donde estamos. Agradeciendo las palabras de deferencia de la primera Alcaldesa de nuestra ciudad Marisol Navarro, expuso un pregón brillante, sincero y lleno de profunda espiritualidad y vocación social. Tarancón criticaba que los cristianos estuvieramos tristes, aburridos, acomplejados y siempre pidiendo cuentas a Dios, considerando a la religión cristiana como simbolo de la negación y de la amargura. Tarancón subrayaba que el Cristianismo no es la religión de un muerto sino de un resucitado que ya no puede morir, no puede ser la religión del dolor, sino la religión que comprende el dolor y pone remedios para ello, la religión no puede ser la religión de los tristes sino de los alegres y jubilosos, y no puede haber otra vida sin antes defender la dignidad humana de todos los  seres vivos.

Estamos en un mundo carente de sueños, ausente de liderazgos y estamos tristes y afligidos. Francisco puede aportar su grano de arena a poder volver a soñar con otro mundo que es posible, muchos cristianos de base le estamos esperando.

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