
Los Excéntricos de Madrid
Recuerdo muy bien las primera vez que aterricé en Madrid, la capital de este reino nuestro llamado España cuando era todavía un adolescente primerizo en política y acción. Más allá de la impresión que me dió observar la cantidad de coches bulliciosos y aparentemente desordenados que circulaban como hormigas en el trazado de las vías del entorno de Atocha, me impactó mucho la capacidad que tenía Madrid para atraer como un sistema solar a un buen número de personas y personajes con vidas curiosas, sugerentes y en cierto modo excéntricas, visto por un chaval de provincias como era mi caso. Posteriormente he visitado en numerosas ocasiones Madrid, por ocio y por trabajo, y si bien ya ha llovido desde mi primera vez, todavía me atrae poder adivinar la capacidad que tienen las grandes ciudades para condensar talento y energía positiva en muchos casos y negativa en otros.
Analizando nuestra historia contemporánea más reciente todos los cambios y resistencias que se han desarrollado en nuestro país han pivotado en torno a Madrid. El Madrid del "No pasarán" de la lucha republicana, el Madrid de la libertad, creatividad y apertura del Viejo profesor socialista Tierno Galván, el Madrid de las mareas blancas y el Madrid del 15- M han marcado los horizontes de cambio político de nuestro país. Pedro Arriola, el sociólogo de cabecera del PP, comentó con sorna que "todos los freaks pivotan tarde o temprano sobre Madrid", y más allá de eliminar los vientos de cambio político que se avecinaban tras las elecciones europeas, contribuyó a incrementar el viento de crucero de los nuevos partidos emergentes que están situándose entre el PP y el PSOE.
El filósofo Victoriano John Stuart Mill ya a principios del siglo XIX, acertó al subrayar que "la excentricidad ha abundado donde ha abundado siempre la fuerza de caracter y la suma excentricidad en una sociedad ha sido generalmente proporcional a la suma de genio vigor mental y valentía moral que ella contiene", Mill aclara también que "El mayor peligro de nuestro tiempo se muestra bien en el escaso número de personas que se deciden a ser excéntricas"
El filósofo Angel Gabilondo, el profesor y poeta Luis Garcia Montero y la jurista Manuela Carmena se presentan como candidatos y candidatas a la Comunidad de Madrid por el PSOE, IU y Ahora Madrid respectivamente. Analizando las palabras de María Dolores de Cospedal apostando por "el partido de los hechos y no de los filósofos", estoy seguro que la derecha capitalina considera a los tres como candidatos excéntricos. El profesor Gabilondo es un candidato independiente- que no indiferente- que tiende a la empatía y al consenso, apuesta por un nuevo modelo de ciudadanía con valores, y no utiliza la descalificación como argumento político. Luis García Montero es un histórico militante de Izquierda Unida que siempre se ha prestado a colaborar con aquello que forma parte de los común. No ha salido de sus palabras verbo ofensivo contra su adversario Gabilondo y ambos se profesan admiración, respeto y cariño mutuo. Manuela Carmena es una jurista española de corriente progresista que siempre ha luchado por los derechos de los que menos tienen y apuesta por un progresismo independiente, abierto y con propuestas de futuro para Madrid modernas, creativas y muy interesantes. Todos ellos tienen algo en común: Desprenden paz, tienen vida más alla de la politica y tienen una idea sobre el futuro de Madrid.
Si viviera en Madrid, puede que firmara el manifiesto ciudadano de apoyo a García Montero, fuera a las charlas de Manuela Carmena de Ahora Madrid y escuchara atentamente a Gabilondo, ya que los tres candidatos están marcando las líneas de la nuevos conceptos a mi entender de concebir la política: Un instrumento de cambio y no un instrumento de confrontación, aprender a complementarse mutuamente desde distintos partidos, no ser valedores de verdades absolutas y enriquecerse con las aportaciones del adversario, y apostar por la independencia de pensamiento para combatir la indiferencia de acción.
Stuart Mill propuso para conseguir la felicidad destacar la calidad de los placeres, concibiendo el placer del espíritu compatible con el del cuerpo. Él prefirió ser "un Sócrates insatisfecho antes que un cerdo satisfecho". Ya ven, cosas de los excéntricos y los filósofos, según nuestro PP, valen más los hechos que las palabras, aunque estos hechos sean fruto de la corrupción.
La estudiante de filosofía Josephine Witt ha logrado colarse en la sede del Banco Central Europeo y en medio de la rueda de prensa ha arrojado un puñado de cartas, confeti y mariposas, provocando el pavor del todopoderoso Mario Draghi. Puede que sea una excentricidad de una estudiante de filosofía pero ha logrado desarrollar un hecho: Provocar vulnerabilidad en la cara hierática del presidente del Banco Central Europeo y trasladar la necesidad de democratizar un banco con ejecutivos no elegidos democráticamente.
