
El Tunel del Tiempo
Han pasado treinta y dos años, que se dicen pronto… recorriendo las calles de esta población y las calles de otras muchas. Recuerdo perfectamente el día que me dí de alta como autónomo a mis 22 años y la verdad, no sé quién me inculcaría la educación que hoy en día poseo para llevar a tomar tal decisión, a esa edad y además, ¡en esta provincia!
Recuerdo que fue a partir de ese día, cuando mis pensamientos fueron cambiando así como la forma de ver la vida.
Pero antes de los 22 años, también puedo recordar que era algo muy tremendo y de más pequeño, si cabe, todavía más malo. Por desgracia, recuerdo perfectamente muchas de las locuras que hemos realizado con mis mejores amigos en el colegio y fuera del colegio. Ahora les llamo locuras, pero entonces era una tontería… pero lo suficiente para que te dieran dos ostias bien dadas; Primero, en el colegio y luego si se terciaba, en casa.
¿Quién no ha tirado una piedra en su vida? Contra un objeto, un cristal…una persona…. Llego a alcanzar en mi mente alguna de estas fechorías y recuerdo, que siempre nos pillaban, o pillaban a uno y luego, todos caíamos o acompañábamos. Era una época en la que todo se sabía si rompías algo, y al día siguiente llamaban de la “inspección” a casa y ¡dios!, te temblaban …hasta las uñas de los pies.
Después de todo esto quiero pensar que con el paso de los años y la educación que hemos recibido por parte de nuestros padres y por parte de nuestros docentes, en mi caso, Escolapios, en algunas de las situaciones de la vida hemos aprendido a diferenciar lo que está mal y lo que está muy mal. A darnos cuenta de la realidad y a tener hoy en día, algún que otro remordimiento de conciencia por lo que hicimos, pero que también pagamos justos por pecadores. Quiero pensar que de pequeños no destrozábamos la ciudad y que el vandalismo era algo que solo pasaba en capitales.
La sociedad cambia y evoluciona, desconozco si para bien o para mal, pero este cambio debe ser controlado para poder tener una ciudad decente. Lavadero, Glorieta e iluminación, molino e iluminación, parques, árboles….fuentes y una larga lista afectada por estos actos…
¡Cuidemos esta ciudad por dios!
