
El motor hace amistades para toda la vida
Corría el año 2009 cuando Alcañiz ya había recobrado el olor a gasolina, aunque esta vez junto a la estanca, en el complejo de Motorland Aragón y año a año se venían sucediendo diferentes campeonatos de tierra. Siempre me había gustado la fotografía y ya conocía a José Mari o como lo conocemos muchos alcañizanos “Chemi” el fotógrafo. No sé cómo, de un mes para otro, terminé con una acreditación de la Real Federación Española de Automovilismo colgada al cuello de forma muy oficial y una mochila con 2 cámaras digitales enormes, 2 objetivos de los que si se te caen al suelo duele mucho y una gorreta . Por el circuito, personas que me conocen de casi toda la vida de haber estado detrás del mostrador de la tienda de mi padre, me decían - tú no puedes estar aquí- ; Era raro ver a un tío de veinticinco años con un chaleco oficial de la Rfeda y una acreditación anual. Fue una anécdota de la que nos sacamos unas buenas risas.
Durante un par de años y lo que mi trabajo me permitía, me desplazaba con Chemi por algún circuito y tuve la oportunidad de conocer las world series antes de que llegaran al circuito de Alcañiz, al circuito de Motorland Aragón. ¡¡Aquí este fotógrafo me trato como un hermano!! ¿Qué persona en tu camino se cruza contigo y confía en ti semejante material de trabajo?. Surgió una buena amistad del motor y de la que hoy en día cada vez que le veo la cara, me acuerdo de muchas cosas y nos pegamos un buen apretón de manos. Hicimos varios kilómetros de carretera juntos y también nos tragamos algunas dos horas de atasco saliendo de circuitos... para que luego digan del nuestro.
Llegaron las world series by Renault a Alcañiz y como otro año más, nos disponíamos a cubrir un evento, yo por mi parte, de forma desinteresada y como un hobby. Vuelta por aquí por el vial con el Shuttel o con la scooter, vuelta para allá y terminando en el Starting Grid. Ahí estábamos haciendo las típicas fotos al personal: Mecánicos, Autoridades, Gridgirls…etc. Una chica con una “boina” negra se nos acercó y quería fotos, así que ahí tiramos varias fotos y luego un señor con una boina negra se nos acerco y nos puso un email en un papel y nos dijo – ya me mandaréis alguna foto -, entre muchas risas. Yo, sin saberlo, acababa de conocer a dos futuros amigos con los que pasaría grandes veladas, jornadas, risas, logros…etc. Con el paso del año y otras competiciones, la circunstancia y la hospitalidad dieron a forjar otra amistad con Sandra Oltra y su socio Francis, dos personas muy conocidas en el mundo del motor a alto nivel. Son dos personas que veo dos veces al año y si no, me tengo que escapar a Zaragoza, pero son ocasiones intensas, llenas de alegría y en las que intercambiamos opiniones personales, empresariales y de ocio en relación a otros circuitos europeos, siendo la excusa perfecta para disfrutar de un fin de semana en Alcañiz, de la hospitalidad de los bajo aragoneses, el buen comer y el buen vino. Estoy convencido de que el motor en Alcañiz ha propiciado muchas amistades entre otros grupos de gente.
Quiero aprovechar este escrito para poder felicitar a estas amistades en particular porque tenemos un denominador común, y es que… ¡Somos Emprendedores! Personas que confían en trabajar por esta tierra. ¡Enhorabuena!
